· Escrito y mantenido por Nonimo
Censurar un PDF es sacarle los datos que no tienen que circular antes de entregarlo, publicarlo o pasárselo a una IA: el nombre de una persona, su CUIL, su DNI, su mail, su domicilio. Hacerlo a mano es lento y se presta a errores, porque un rectángulo negro dibujado encima parece censurar y no saca nada. Con la herramienta de esta página subís el PDF y en segundos lo descargás con los datos personales cambiados por marcadores, listo para revisar y entregar.
Funciona con contratos, expedientes, resoluciones, notas, facturas y currículums. El documento se procesa en nuestro servidor y no se guarda nada. Te lo devolvemos en PDF y, si te sirve más, en Word o en TXT. Si el original es un .docx, podés tapar los datos del Word directamente sin pasarlo antes a PDF.
Cómo censurar un PDF online, paso a paso
1. Subí el PDF
Arrastrá el documento a la herramienta o elegilo con el botón. El PDF se procesa en nuestro servidor y, en cuanto te devolvemos el resultado, se descarta: no guardamos ni el archivo ni su texto. El tope es de 10 MB por archivo. Si el PDF pide contraseña, la herramienta no lo puede abrir: abrilo vos, copiá el texto y pegalo en la página para tapar un texto pegado.
Si el PDF es un escaneo, es decir, fotos de páginas sin texto que se pueda seleccionar, la herramienta lee hasta diez páginas y te devuelve un PDF nuevo con el texto tapado. Si son más, te lo avisa.
2. Revisá lo que se tapó
La herramienta lee el texto del documento y cambia cada dato personal por un marcador que dice qué había: un nombre, un mail, un domicilio. En un PDF argentino tapa:
- nombres de personas;
- mails;
- teléfonos con +54;
- el CUIL o el CUIT cuando van con su rótulo, por ejemplo detrás de «CUIL:»;
- el DNI cuando va con su rótulo, como «DNI:» o «DNI N°»;
- el número de trámite del DNI cuando va rotulado;
- el domicilio cuando va con su rótulo, por ejemplo detrás de «Domicilio:».
Como cada marcador dice qué tipo de dato había, el documento se sigue entendiendo: quien lo lee sabe que en ese lugar iba un domicilio o un mail, sin saber cuál. Si la misma persona aparece en la primera página y en la firma, las dos veces lleva el mismo marcador.
En la lista de lo que se tapó podés desmarcar un tipo de dato para dejarlo a la vista, o abrirlo y elegir uno por uno. Y si ves algo que tendría que ir tapado y no lo está, seleccionalo en el documento y hacé clic en Tapar.
3. Descargá el PDF censurado
Bajalo en PDF, Word o TXT. Siempre que se puede, el PDF sale con el texto tapado en su lugar, con la misma página de antes y los marcadores donde estaban los datos. Si no se puede, sale un PDF de texto corrido, y la herramienta te lo dice. En los dos casos el archivo es nuevo: debajo de los marcadores no hay nada, porque el dato ya no está en el archivo.
Si el original llevaba firma digital, campos de formulario o era un PDF/A, la copia censurada ya no los lleva: los conserva sólo el original que tenés en tu computadora. Tiene sentido, porque una firma digital certifica un documento que ya no es el mismo.
Antes de entregarlo, leelo entero. La herramienta encuentra los datos de la lista de arriba, pero quien conoce el expediente es quien sabe si algo más identifica a alguien: un cargo único, un número de legajo, una dirección escrita sin rótulo. Tampoco saca un diagnóstico o una afiliación sindical, que son datos sensibles y conviene tachar a mano.
Así sale un expediente censurado
Un reclamo de un vecino a un municipio, con datos de ejemplo:
ANTES
Expediente de reclamo
Solicitante: Nuria Solé Domènech
DNI: 00.000.000
CUIL: 20-00000000-5
Domicilio: Calle Inexistente 0
Mail: cliente@example.com
Tel.: +54 9 11 0000-0000
Motivo: reclamo por el arreglo de la vereda frente al domicilio.
DESPUÉS
Expediente de reclamo
Solicitante: [PERSONA_1]
DNI: [DNI_AR_1]
CUIL: [CUIT_1]
Domicilio: [DIRECCION_1]
Mail: [CORREO_1]
Tel.: [TELEFONO_1]
Motivo: reclamo por el arreglo de la vereda frente al domicilio.
Datos de ejemplo: el DNI y el CUIL son de ceros, la calle no existe y example.com es un dominio reservado para ejemplos.
El motivo del reclamo queda como estaba, porque no identifica a nadie y es justo lo que se publica o se analiza. Lo que se va es quién es la vecina. El CUIL sale como [CUIT_1] porque el CUIL y el CUIT tienen la misma forma y la herramienta los marca igual; el rótulo de la izquierda sigue diciendo cuál era.
En un texto corrido, como el visto de una resolución, pasa lo mismo:
ANTES
VISTO el pedido presentado por Nuria Solé Domènech, DNI 00.000.000, con domicilio en Calle Inexistente 0, y
CONSIDERANDO que la solicitante pidió copia del expediente por mail a cliente@example.com,
DESPUÉS
VISTO el pedido presentado por [PERSONA_1], DNI [DNI_AR_1], con domicilio en Calle [DIRECCION_1], y
CONSIDERANDO que la solicitante pidió copia del expediente por mail a [CORREO_1],
Fijate en un detalle: la palabra «Calle» quedó a la vista y sólo el resto del domicilio salió tapado. Y acá el domicilio no iba detrás de «Domicilio:», así que no des por hecho que en un texto corrido siempre sale tapado: revisalo cada vez. Si querés que «Calle» tampoco se vea, seleccionala en el documento y hacé clic en Tapar.
Censurar PDF: lo que de verdad saca el texto
Censurar un PDF parece fácil, y es donde más documentos fallan. Un PDF no es una foto de una página. Es una lista de instrucciones: escribí estas letras acá, dibujá esta línea allá. Cuando le ponés un rectángulo negro encima a un nombre, el programa agrega una instrucción más que se pinta encima y lo tapa en la pantalla. Las letras siguen en el archivo.
Basta con seleccionar el texto, copiarlo y pegarlo en otro lado para que el nombre salga completo. Lo mismo hace cualquier programa que extraiga el texto del PDF, incluidos los buscadores y los chats de IA. Por eso un PDF mal censurado es peor que no publicarlo: parece protegido y no lo está. Y si ya subiste a ChatGPT un PDF así, conviene saber qué guarda y por cuánto tiempo.
Hay cuatro gestos que se confunden:
| gesto | qué hace | ¿censura? |
|---|---|---|
| Dibujar un rectángulo negro | pinta una forma encima del texto | no: el texto sigue debajo |
| Resaltar en negro | cambia el color de fondo del texto | no: el texto se copia igual |
| Agregar un comentario | guarda una nota aparte del contenido | no |
| Censurar de verdad | saca el texto y deja un recuadro o un marcador | sí |
La herramienta de esta página hace lo cuarto: no esconde el texto debajo de nada, lo cambia. Por eso lo que copiás del PDF censurado es exactamente lo que ves.
Cómo comprobar que un PDF está bien censurado
No hace falta ningún programa especial. Con cualquier PDF que vayas a entregar, censurado por vos o por otra persona:
- Abrilo y seleccioná todo con Ctrl+A (o Cmd+A en Mac).
- Copialo y pegalo en un bloc de notas o en un mail nuevo que no vas a mandar.
- Buscá cada dato que tendría que estar tapado con la función Buscar (Ctrl+F en casi todos los programas): el apellido, las primeras cifras del CUIL, el nombre de la calle.
Si alguno aparece, el PDF no está censurado. Con el que descargás de acá no aparece nada, porque en el lugar del dato va el marcador.
Los editores que sí censuran
Algunos editores de PDF de pago tienen una función de redacción o de censura que saca el texto de verdad. El problema es que funciona en dos pasos: primero marcás las zonas y después aplicás la censura y guardás. Si te olvidás del segundo paso, o si guardás antes de aplicarla, el archivo queda con los recuadros dibujados y el texto debajo. Es el error más común, y no se ve a simple vista.
La herramienta de esta página hace las dos cosas a la vez: encuentra los datos y los saca. Y como el PDF que descargás es un archivo nuevo, tampoco lleva los metadatos del original, como el autor o el programa con el que se hizo.
Censurar un PDF escaneado o desde el celular
Muchos PDF que llegan a un estudio o a una mesa de entradas no tienen texto: son fotos de páginas, sacadas con un escáner o con el celular. En esos casos no hay letras que seleccionar, y un recuadro negro encima sí tapa la imagen. Pero muchos escáneres y aplicaciones reconocen el texto solos y lo guardan en una capa invisible debajo de la imagen, para que se pueda buscar. El recuadro tapa la imagen y no toca esa capa: el dato se sigue copiando.
La herramienta lee el texto de un PDF escaneado de hasta diez páginas, lo tapa y te devuelve un PDF nuevo con el texto tapado. Revisalo con más cuidado que uno digital: en una página torcida o con poca luz, un apellido puede leerse mal y escaparse. Si el escaneo es más largo, la herramienta te avisa, y la app de Nonimo lo lee entero en tu computadora.
Desde el celular funciona igual. Tocá el botón para elegir el PDF, esperá unos segundos y descargá el resultado. Lo único que cambia es que en una pantalla chica cuesta más revisar el documento entero, así que si es largo conviene abrir el resultado en la computadora antes de mandarlo.
Tachar un PDF para cumplir con la ley
En Argentina hay dos leyes que piden, cada una a su manera, que un documento salga con partes tachadas.
La primera es la Ley 27.275 de acceso a la información pública. Su artículo 8 enumera las excepciones, y una de ellas es la información que contenga datos personales y no pueda brindarse aplicando procedimientos de disociación. El artículo 12 dice qué hacer cuando un documento tiene sólo una parte exceptuada: entregar el resto usando sistemas de tachas. Es decir, el organismo no puede negar el documento entero porque tenga un nombre adentro; tiene que tacharlo y entregar lo demás.
La segunda es la Ley 25.326 de protección de los datos personales, la de habeas data. Su artículo 4 pide que los datos que se usan sean adecuados, pertinentes y no excesivos para la finalidad, y su artículo 9 obliga a quien los tiene a tomar las medidas técnicas y organizativas necesarias para que no se consulten sin autorización. Si un estudio manda a un tercero un contrato con los datos de las partes que el tercero no necesita, está entregando más de lo necesario.
Lo que pide la ley en general lo contamos en la guía de habeas data y la Ley 25.326.
Ninguna de las dos dice con qué programa se tacha. Lo que sí está claro es que un tachado que se puede deshacer con copiar y pegar no cumple ninguna.
Qué datos se tachan en un documento público
Los que identifican a una persona particular y no forman parte de lo que se tiene que publicar: el nombre de un vecino o de un denunciante, su DNI, su CUIL, su domicilio, su mail, su teléfono. Lo que hace a la gestión del organismo, como el nombre del funcionario que firma o el monto de un contrato, en general no se tacha. La decisión final es del área legal o de la persona responsable de acceso a la información de cada organismo.
Para un municipio, el caso típico es el expediente con reclamos, notas y datos de vecinos que alguien pide por acceso a la información. Cómo trabajar esos expedientes con IA sin exponer a nadie lo contamos en IA en municipios.
La leyenda de lo tachado
Cuando un organismo entrega un documento tachado, lo habitual es que agregue una nota con lo que se tachó y con qué fundamento. La herramienta no escribe esa nota ni decide el fundamento. Lo que sí hace es que cada marcador diga qué tipo de dato había: un nombre, un CUIL, un DNI, un domicilio. Armar la lista de lo tachado es cuestión de leer el documento.
Para qué se usa en el estudio, la inmobiliaria o el consultorio
La misma necesidad aparece en muchos lados:
- Estudios jurídicos que adjuntan contratos, sentencias o escritos y tienen que entregar copias sin los datos de terceros, o que quieren que una IA resuma un fallo sin mandarle los nombres de las partes. Para ellos está la página de IA para abogados.
- Estudios contables que comparten facturas, constancias o papeles de trabajo con nombres, CUIT y domicilios de sus clientes. Lo contamos en IA para contadores.
- Inmobiliarias que mandan un contrato de locación como modelo sin los datos del inquilino anterior, o que comparten con el propietario un informe sin los datos de los interesados. Tienen su propia página.
- Consultorios y clínicas que derivan un informe sin el nombre del paciente o lo usan para una presentación. Qué pide la ley de la historia clínica lo contamos en la guía de IA en la salud.
- Recursos humanos, con currículums, recibos de sueldo y legajos que se comparten con un comité o se suben a una IA para filtrar candidatos. Lo vemos uso por uso en IA para recursos humanos.
- Escribanías que comparten un modelo de escritura sin los datos de los comparecientes. Lo contamos en IA en la escribanía.
Lo que la herramienta no tapa en un PDF
Conviene saberlo antes de entregar nada. Hay datos argentinos que aparecen seguido en un PDF y que la herramienta todavía no reconoce, así que se tapan a mano:
- la CBU, el CVU y el alias, en contratos de locación, facturas y datos de pago;
- el número de pasaporte, en contratos con extranjeros o en legajos (si es la foto de la hoja de datos, mirá qué tapar del pasaporte);
- el número de la licencia de conducir, en siniestros y legajos de choferes, que es el mismo número de DNI del titular;
- la fecha de nacimiento, en fichas y currículums;
- cualquier dato sin su rótulo, como un DNI suelto en medio de una frase sin la palabra «DNI» delante.
Para taparlos, buscalos en el resultado, seleccionalos y hacé clic en Tapar. Si el documento no te deja hacerlo, borralos de una copia antes de subirla, o pasá el texto por la página de texto pegado.
Y si lo que tenés que mandar no es un PDF con datos sino la copia del documento en sí, mirá qué datos tapar del DNI antes de mandarla. Esa guía explica cómo hacerlo a mano y con la app, porque la herramienta web no trabaja con fotos.
Los números que no se ven como números
Un expediente suele traer números que identifican sin ser un DNI: el número de legajo de un empleado, el número de expediente de una causa, el número de afiliado de una obra social, la matrícula de un profesional. La herramienta no los busca, porque no tienen una forma fija. Si uno de ellos alcanza para saber de quién se habla, tachalo a mano.
Lo mismo con las fotos: si el PDF tiene una foto de una persona o la imagen escaneada de un documento de identidad, la herramienta web no la tapa. Revisá las imágenes una por una. Y si la copia de un DNI tiene que salir igual, ponele una marca de agua que diga para quién y para qué era.
Antes de subir el PDF: cuatro preguntas
- ¿Quién lo va a leer? No es lo mismo un PDF que va al portal de transparencia que uno que va a la contraparte de un juicio o a una IA. Cuanto más abierto el destino, más hay que tachar.
- ¿Qué necesita saber? Si el destinatario necesita el monto y las fechas pero no quién firmó, todo lo que dice quién firmó sobra. Es la idea de los datos adecuados, pertinentes y no excesivos de la Ley 25.326.
- ¿Hay alguien más en el documento? El garante, el cónyuge, el testigo, el vecino que firmó la nota también son personas, y se olvidan más fácil que el titular.
- ¿Hace falta mandarlo entero? Si el documento va a una IA, muchas veces alcanza con copiar la cláusula o el párrafo que te interesa y pegarlo, ya tapado, en el chat. Cuanto menos texto sale, menos hay que revisar.
Si vas a pasar el PDF a una IA, la lista completa de lo que conviene sacar está en qué datos no compartir con ChatGPT y otras IA.
Si el PDF ya salió sin censurar
Pasa. Si ya mandaste el PDF con los datos a la vista, lo primero es saber a quién y por qué canal, y pedir que lo borren si se puede. Si salió de tu empresa y tenía datos de clientes, puede ser un incidente de seguridad, y en la guía de incidentes con datos personales contamos qué hacer y a quién avisar.
Si lo subiste a un chat de IA, borrar la conversación ayuda, pero no siempre alcanza. Qué se borra y qué no lo contamos en cómo borrar el historial de ChatGPT. Para la próxima, el orden es al revés: primero se censura, después se manda.
Otros formatos, la misma idea
Si el documento todavía no es un PDF, no hace falta convertirlo:
- un contrato o una nota en .docx se tapa en la herramienta de Word;
- una planilla de cobranzas o de sueldos, en la herramienta de Excel;
- una presentación con casos de clientes, en la herramienta de PowerPoint;
- un CSV exportado de un sistema o un TXT, en la página de texto y CSV.
Y si lo que querés es dejar el documento a la vista pero marcado para que no se use para otra cosa, ponerle una marca de agua al PDF es otro camino, que se puede sumar a la censura.
Lo que hace la herramienta con tu PDF
El documento se procesa en nuestro servidor, se tapa y se te devuelve. En cuanto te devolvemos el resultado, se descarta: no guardamos ni el PDF ni su texto, y no hace falta crear una cuenta. Cómo lo hacemos lo explicamos en nuestra página de seguridad.
La herramienta sirve para un documento suelto. Si censurás PDF todos los días, la app de Nonimo lo hace en tu computadora, sin que el archivo salga de ella, y lee los escaneos enteros. Y si en tu equipo varias personas trabajan con IA todos los días, conviene que la regla de qué se tapa antes de usarla quede escrita: en la política de uso de IA en la empresa te dejamos un modelo y las pautas que suelen ir.
Todas las herramientas gratuitas están en la página de herramientas.
Nonimo es el software que hace esto en tu propia computadora: tapa nombres, mails y expedientes antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo censurar un PDF online?
Subí el PDF a la herramienta de esta página, esperá unos segundos y revisá el resultado: los mails, los teléfonos con +54, y los nombres, el CUIL, el DNI, el número de trámite y el domicilio que van rotulados salen cambiados por marcadores como [PERSONA_1] o [CUIT_1]. Leelo entero, decidí si algo más tiene que salir tapado y descargalo en PDF, Word o TXT. No hace falta crear una cuenta.
¿Cómo tachar texto en un PDF para que no se pueda leer?
Tachar de verdad es sacar el texto, no taparlo con un dibujo. Un rectángulo negro dibujado encima sólo esconde el dato en la pantalla: si alguien selecciona y copia, el dato aparece completo. La herramienta de esta página saca el texto y pone un marcador en su lugar, así que lo que copiás es lo que ves.
¿Un recuadro negro en el PDF borra el dato?
No. El recuadro es una forma más que se dibuja encima del texto, y el texto sigue en el archivo. Para comprobarlo, abrí el PDF final, seleccioná todo, copialo en un bloc de notas y buscá cada dato con Ctrl+F. Con el PDF que descargás de acá no aparece nada, porque el dato ya no está.
¿Qué datos tapa la herramienta en un PDF argentino?
Mails, teléfonos con +54, y los nombres de personas, el CUIL o CUIT, el DNI, el número de trámite y el domicilio cuando van con su rótulo, por ejemplo detrás de «Nombre:», «CUIL:» o «Domicilio:». La CBU, el CVU, el alias, el número de pasaporte y el de la licencia de conducir no los reconoce: esos se tapan a mano antes de entregar el documento.
¿Por qué el CUIL sale como [CUIT_1]?
Porque el CUIL y el CUIT tienen la misma forma, once cifras con dos guiones, y la herramienta los marca con la misma etiqueta. Lo que importa es que el número ya no está. Si en la leyenda de tu documento necesitás distinguirlos, el rótulo que queda a la izquierda del marcador ya dice cuál era.
¿Sirve para entregar información pública con tachas?
Sirve para la parte pesada: encontrar y sacar los datos personales de un documento largo. La Ley 27.275 pide entregar el resto de la información usando sistemas de tachas cuando una parte está exceptuada. Qué se tacha y con qué fundamento lo decide el área legal del organismo; la herramienta te ahorra buscar cada dato a mano.
¿Se guarda mi PDF en su servidor?
No. El documento se procesa en nuestro servidor para taparlo y, en cuanto te devolvemos el resultado, se descarta. No guardamos ni el PDF ni su texto, y no hace falta crear una cuenta para usar la herramienta. Cómo tratamos los documentos lo explicamos con detalle en nuestra página de seguridad.