Incidente de seguridad con datos personales: qué hacer
· Escrito y mantenido por Nonimo
Alguien de tu equipo pegó en ChatGPT el reclamo de un cliente con su nombre, su DNI y su número de trámite, o subió a Copilot una planilla entera para que la ordenara. O peor: se perdió una notebook con la base de clientes, o un mail con datos de pacientes llegó a la persona equivocada. Pasa en todas las oficinas, y tiene arreglo si se actúa rápido y en orden.
En el lenguaje de la protección de datos, esto se llama incidente de seguridad. Esta guía explica qué es según la ley argentina, cuándo un chat de IA lo convierte en uno, si hay que avisar y a quién, qué hacer paso a paso y cómo evitar que se repita.
No es asesoramiento legal. Si el incidente es grande, si involucra a muchas personas o datos de salud, o si un cliente ya reclamó, hablá con tu abogado antes de mandar cualquier comunicación.
Qué es un incidente de seguridad con datos personales
La Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales no usa la expresión ni la define. Lo que sí hace es fijar el deber que el incidente rompe. Su artículo 9 obliga al responsable a adoptar las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar la seguridad y la confidencialidad de los datos personales, de modo de evitar su adulteración, pérdida, consulta o tratamiento no autorizado, y que permitan detectar desviaciones de información, intencionales o no, ya sea que los riesgos provengan de la acción humana o del medio técnico utilizado.
De ahí sale una definición práctica: un incidente de seguridad es cualquier hecho que produce una de esas cosas que el artículo 9 manda evitar. En la oficina, los casos típicos son estos:
- Pérdida o destrucción. Una notebook robada, un disco que se rompe sin copia, una carpeta de papel que desaparece.
- Acceso no autorizado. Alguien entra a una cuenta con una contraseña robada, o un empleado mira expedientes que no le corresponden.
- Divulgación indebida. Un mail con datos de clientes que llega a quien no debía, una planilla compartida con un enlace público, un expediente pegado en un chat de IA sin autorización.
- Alteración. Datos modificados por error o a propósito, sin control.
El artículo 10 suma el deber de confidencialidad: el responsable y todas las personas que intervienen en cualquier fase del tratamiento están obligados al secreto profesional, aun después de terminada su relación. Un empleado que pega datos de clientes en una cuenta personal de IA está, como mínimo, en el borde de ese deber.
Un incidente no siempre se nota. Una notebook robada es evidente; un expediente pegado en un chat no hace ruido, no rompe nada y nadie se entera salvo quien lo hizo. Por eso el artículo 9 habla de medidas que permitan detectar desviaciones de información, intencionales o no. En la práctica, buena parte de los incidentes con IA se descubren por casualidad: alguien ve la pantalla de un compañero, o el propio empleado pregunta, semanas después, si lo que hizo estaba bien. Que esa pregunta se pueda hacer sin miedo a una sanción es la mejor forma de enterarse a tiempo.
La AAIP aprobó en la Resolución 47/2018 un conjunto de medidas de seguridad recomendadas para el tratamiento de datos personales, en soporte informatizado y en papel. Las dos traen un apartado sobre incidentes de seguridad: su detección, evaluación, contención y respuesta, y en el anexo de soporte informatizado también el escalamiento y la corrección del entorno técnico y operativo. No son obligatorias en sí mismas, pero son la referencia de lo que la autoridad considera una gestión razonable.
¿Pegar datos en un chat de IA es un incidente de seguridad?
Depende de una pregunta: si ese envío estaba autorizado y cubierto. El chat no convierte en incidente cualquier uso. Lo que lo decide es si la comunicación de esos datos a un proveedor tenía base en la ley y en tus contratos.
Nuestro criterio, que no es de la AAIP:
- Probablemente sí, si el texto llegó a una cuenta personal, sin contrato con el proveedor, con una política de privacidad que no contempla ese uso. Es una comunicación de datos a un tercero que nadie autorizó, y quizá una transferencia a otro país.
- Probablemente no, si tu empresa tiene contratada una cuenta en la que el proveedor trata los datos sólo por tu cuenta, tu política cubre esa finalidad y el empleado la usó para su trabajo. Es un tratamiento con un prestador, como el de tu sistema de facturación.
- Pesa mucho menos, si lo que llegó al chat no identificaba a nadie: sin nombre, sin DNI y sin contexto que delate a la persona. Es lo más cercano a lo que la ley llama disociación, que explicamos en anonimización y disociación de datos.
Cómo encaja cada herramienta en las figuras de prestación de servicios y de cesión, y qué pasa con los servidores en otro país, se explica en inteligencia artificial y protección de datos.
¿Hay que notificar un incidente de seguridad en Argentina?
La Ley 25.326 no trae una obligación expresa de notificar los incidentes a la autoridad ni a las personas afectadas. Es una diferencia importante con Europa y con otros países de la región, y conviene tenerla clara para no sobreactuar ni quedarse corto.
Que no haya obligación expresa no quiere decir que dé lo mismo avisar o no. Hay cuatro razones para hacerlo.
La referencia de la AAIP. Las medidas recomendadas de la Resolución 47/2018 incluyen la gestión de incidentes y sirven de referencia de lo que se espera de un responsable diligente. Y la guía de la AAIP para una inteligencia artificial responsable, también orientativa, recomienda a quien opera un sistema de IA comunicar a la autoridad competente los incidentes éticos o de seguridad.
Lo que hace la propia AAIP. En su política de privacidad, la Agencia dice que, si detecta un incidente de seguridad que implique un riesgo significativo para la persona titular, lo documenta, comunica sin dilación alguna a las personas titulares de los datos afectados, adopta medidas paliativas y correctivas que mitiguen el daño y hace las mejoras de seguridad necesarias para evitar nuevos incidentes. Es un buen modelo para cualquier organización.
Los contratos. Muchos clientes empresariales incluyen en sus contratos la obligación de avisar en un plazo corto cualquier incidente que afecte sus datos. Y las pólizas de ciberriesgo suelen exigir aviso a la aseguradora, como vemos en seguro de ciberriesgo.
El cambio que viene. Los proyectos para reemplazar la Ley 25.326, como el que el Poder Ejecutivo envió a Diputados en 2023, buscan actualizar la ley. Mientras ninguno se apruebe, la regla es la actual, pero acostumbrarse a gestionar los incidentes con orden no tiene contra.
Qué hacer, paso a paso
En el orden en que cuenta. Los primeros tres pasos son de la primera hora; los demás, de los días siguientes.
1. Frená, y no sigas en esa conversación
Que quien pegó los datos no siga escribiendo en ese chat, ni para corregir ni para pedirle a la IA que “olvide” algo. Cada mensaje nuevo puede sumar datos, y la IA no tiene forma de olvidar lo que ya recibió el servidor. Si el incidente es otro, como un acceso indebido a una cuenta, el equivalente es cortar ese acceso: cambiar la contraseña y cerrar las sesiones abiertas.
2. Anotá qué pasó, dónde y cuándo
Antes de borrar nada, dejá por escrito:
- qué herramienta y qué tipo de cuenta: personal, de empresa o de prueba;
- la fecha y la hora aproximadas;
- qué datos llegaron: nombres, DNI, CUIL, datos financieros, de salud, de cuántas personas;
- si se subieron archivos además del texto;
- si la cuenta tenía activada la opción de usar las conversaciones para entrenar modelos;
- quién lo hizo y quién se enteró.
Esta nota es la base de todo lo demás: de la evaluación, del aviso y de la corrección. Y es lo primero que te va a pedir tu abogado, tu aseguradora o la AAIP si alguna vez pregunta.
3. Borrá el chat, los archivos y la memoria
Borrar la conversación no alcanza: los archivos que subiste y lo que el chat guardó en su memoria se borran aparte. Cada proveedor tiene sus plazos para eliminar lo borrado de sus servidores, con excepciones, y los pasos están en cómo borrar el historial de ChatGPT.
Revisá también si alguien compartió un enlace a esa conversación, y desactivá el entrenamiento con tus conversaciones si estaba activado. Qué guarda cada servicio y quién puede leerlo lo contamos en es seguro ChatGPT. Si el chat fue en una cuenta de empresa, el administrador puede tener herramientas para borrar y para ver qué pasó.
4. Evaluá si puede afectar a las personas
Es la pregunta central. La ley no da una fórmula, pero la AAIP, en su propia política, usa el criterio del riesgo significativo para el titular. Algunas señales que lo empujan hacia el sí:
- datos financieros o patrimoniales: cuentas, deudas, sueldos, CBU;
- datos sensibles, como salud, afiliación sindical o vida sexual;
- documentos con los que se puede suplantar a alguien, como el DNI con su número de trámite, o el CUIL junto con el nombre y el domicilio;
- muchas personas afectadas, o una cuenta personal con el entrenamiento activado.
Y hacia el no: un solo dato poco relevante, un texto que casi no identificaba a nadie o una cuenta de empresa con contrato que ya se borró. Sea cual sea la conclusión, dejala por escrito con sus razones.
5. Si corresponde, avisá a quien tiene que saberlo
A las personas afectadas, si el riesgo es significativo: con lo que se detalla en la sección siguiente. A tu aseguradora, si tenés una póliza de ciberriesgo, dentro del plazo que fije la póliza. A tu cliente empresarial, si su contrato lo pide. Y a la AAIP, si lo considerás conveniente: no es obligatorio, pero en un incidente grande puede ser lo más prudente, y conviene decidirlo con tu abogado.
6. Corregí la causa
Las medidas recomendadas de la AAIP incluyen, junto con la respuesta, la corrección del entorno técnico y operativo que permitió el incidente. Casi siempre la causa es la misma: no había una regla clara sobre qué se puede pegar en un chat, o la regla existía y era incómoda de cumplir. Una política de uso de IA de una página, con un paso para tapar los datos antes de pegar, resuelve las dos cosas.
Cuando el incidente es un archivo
No todos los incidentes con IA son un texto pegado. Cada vez más, lo que se sube es un archivo entero: la planilla de clientes para que la IA la ordene, el PDF de un contrato para que lo resuma, la presentación con datos de ventas para que la mejore. Y un archivo suele llevar mucho más de lo que se ve.
Una planilla puede tener columnas escondidas u hojas que nadie miró en años. Un Word puede guardar el control de cambios con versiones anteriores y comentarios con nombres. Un PDF puede tener texto debajo de un recuadro negro, y en sus propiedades el nombre de quien lo redactó. Cuando evalúes el incidente, abrí el archivo que se subió y revisalo entero, no sólo la parte que se quería consultar.
Para la próxima vez, la regla es simple: los archivos se tapan antes de subirlos, no después. Las herramientas web de Nonimo lo hacen con un PDF, un Word, un Excel, un PowerPoint o un CSV, procesándolos en el servidor de Nonimo sin guardarlos.
Un registro de incidentes de una página
Las medidas recomendadas de la AAIP tratan la gestión de incidentes, y la forma más simple de documentarla es un registro. En un estudio o una pyme no hace falta un sistema: alcanza con un documento compartido, con acceso restringido, donde cada incidente ocupa unas líneas.
Como criterio nuestro, cada entrada debería tener:
- la fecha y la hora en que se detectó, y la fecha en que ocurrió, si se sabe;
- qué pasó, en dos o tres frases;
- qué datos y de cuántas personas;
- qué se hizo para contenerlo y cuándo;
- la evaluación del riesgo y su conclusión;
- a quién se avisó, cuándo y cómo;
- qué se cambió para que no se repita.
El registro sirve para tres cosas. Ordena la respuesta mientras el incidente está caliente. Deja constancia de que actuaste con diligencia, que es lo que más pesa si alguien pregunta después. Y, con el tiempo, muestra patrones: si tres incidentes en un año empezaron en el mismo chat o en la misma persona, la causa está ahí.
Qué decirle al cliente afectado
La ley no fija el contenido de un aviso, porque no fija el aviso. Como criterio nuestro, tomando como modelo lo que la AAIP describe para sí misma, un aviso útil tiene cinco partes:
- Qué pasó y cuándo, en lenguaje claro y sin tecnicismos.
- Qué datos suyos estaban involucrados. Con precisión: no es lo mismo el nombre y el mail que el DNI con su número de trámite.
- Qué hiciste ya: borraste la conversación, cortaste el acceso, cambiaste las contraseñas.
- Qué le recomendás hacer: vigilar sus cuentas, desconfiar de llamados o mensajes que usen esos datos, revisar su situación crediticia, con los mismos pasos que sigue quien sufrió el robo de su DNI.
- A quién puede escribir para cualquier duda, con un contacto real que conteste.
Un aviso honesto y rápido suele cuidar mejor la relación con el cliente que el silencio. Y la conversación es más fácil si el cliente ya sabía, por la cláusula de IA de tu contrato de honorarios, que usás estas herramientas y cómo cuidás sus datos.
Qué puede hacer la persona cuyos datos se filtraron
Del otro lado, quien sufre un incidente tiene las herramientas del habeas data. Puede pedirle al responsable, por un medio fehaciente, acceso a sus datos, y el responsable tiene diez días corridos para contestar (artículo 14). Puede pedir que se supriman o se rectifiquen, con un plazo de cinco días hábiles (artículo 16). Si no le contestan o la respuesta no alcanza, puede hacer una denuncia ante la AAIP o iniciar una acción judicial de habeas data. Lo explicamos en habeas data y Ley 25.326.
Y, en la práctica, le conviene protegerse de lo que pueden hacer con sus datos. Si lo que se filtró fue el DNI, el riesgo concreto es la suplantación, y lo contamos en qué pueden hacer con tu DNI.
Sanciones y responsabilidad
Si un responsable no cumple con la seguridad o la confidencialidad, la AAIP puede aplicar las sanciones del artículo 31 de la Ley 25.326, que van del apercibimiento a la clausura o cancelación del archivo y se gradúan según la gravedad, la extensión de la violación y los perjuicios.
En lo penal, el artículo 32 de la ley incorporó al Código Penal el artículo 157 bis, hoy con el texto de la Ley 26.388. Castiga, entre otras conductas, a quien a sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de confidencialidad y seguridad de datos, acceda a un banco de datos personales, y a quien ilegítimamente proporcione o revele información registrada en un archivo o banco de datos personales cuyo secreto estaba obligado a preservar por ley. A nuestro juicio, pedirle a un chat que resuma un reclamo por apuro difícilmente encaje en esa descripción, que exige ilegitimidad, aunque cada caso lo tiene que mirar un abogado. Si sos abogado, a esto se suma el secreto profesional frente a la IA.
Además está la responsabilidad civil por los daños que el incidente cause. Y, para una empresa chica, la consecuencia más seria suele ser otra: el cliente que se va. Lo que más te ayuda en cualquiera de esos frentes es lo que hiciste antes y después: haber reaccionado rápido, documentado lo que pasó y corregido la causa.
Un ejemplo: lo que habría llegado al chat
Así era el texto que una empleada de una financiera pegó en un chat para que le resumiera un reclamo:
Resumime este reclamo para contestarlo hoy:
Cliente: Nuria Solé Domènech
DNI N° 60.000.000
N° de trámite: 00000000000
CUIL: 20-00000000-5
Tel.: +54 9 11 0000-0000
Reclama un débito duplicado en la cuota de marzo.
El nombre, el DNI y el número de trámite juntos son justo lo que alguien necesita para intentar una suplantación de identidad. Esto es lo que habría llegado al chat si lo hubiera pasado antes por Nonimo, copiado tal cual de la salida del motor:
Resumime este reclamo para contestarlo hoy:
Cliente: [PERSONA_1]
DNI N° [DNI_AR_1]
N° de trámite: [TRAMITE_DNI_AR_1]
CUIL: [CUIT_1]
Tel.: [TELEFONO_1]
Reclama un débito duplicado en la cuota de marzo.
El CUIL sale como [CUIT_1] porque el motor usa la misma etiqueta para los dos números. Para resumir un reclamo por un débito duplicado, la IA no necesitaba nada de lo que se tapó. Con el segundo texto, el paso 4 se contesta solo: no llegó al proveedor ningún dato que permita saber de quién era el reclamo.
Cómo evitar que vuelva a pasar
La reacción natural es prohibir la IA en la oficina. Rara vez funciona: la gente la sigue usando desde el celular, sin que nadie lo sepa, y el próximo incidente lo descubrís tarde. Funciona mejor hacer fácil lo correcto.
- Una regla corta y por escrito. Qué herramientas, con qué cuenta y qué datos nunca se pegan. El artículo 10 obliga al secreto a todos los que tratan datos, y esta regla es la forma de bajarlo a la práctica.
- Cuentas de empresa. Con contrato, sin entrenamiento con tus datos y con un administrador que puede borrar y revisar.
- Tu política de privacidad al día. Si vas a usar IA con datos de clientes, que la política cubra esa finalidad y ese destinatario.
- Un circuito de incidentes. Quién se entera, quién decide, dónde se anota. Con una página alcanza.
- Diez minutos de capacitación. Mostrarle a cada persona del equipo, con un ejemplo real de la oficina, qué datos tapar y cómo. Una regla que nadie vio aplicada se olvida en una semana.
- Que los datos no lleguen al chat. Es la medida que más reduce el riesgo, porque un incidente sin datos identificables pesa mucho menos.
Para esto último está Nonimo, una app para Windows y Mac, con extensión para el navegador. Seleccionás el texto, presionás una tecla y, en tu computadora, los mails, los teléfonos con +54 y, cuando van con su rótulo, los nombres, el CUIL, el CUIT, el DNI, el número de trámite y el domicilio se cambian por marcadores antes de pegar. Cuando copiás la respuesta, los datos vuelven a su lugar. A Nonimo no le llega ni una palabra de tu texto, como explicamos en la página de seguridad.
No tapa todo, y lo decimos: un CBU o el número de un pasaporte quedan a la vista. Qué más conviene sacar a mano lo repasamos en qué datos tapar antes de usar la IA.
Y si en tu oficina se trabaja con reclamos, pólizas y siniestros todos los días, mirá cómo lo resolvemos para productores de seguros.
Fuentes
Consultadas el 19 de octubre de 2026.
- Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales, sancionada el 4-10-2000. Texto actualizado en InfoLEG. Artículos 9 (seguridad), 10 (confidencialidad), 14 y 16 (acceso, rectificación y supresión), 31 (sanciones) y 32 (Código Penal, artículo 157 bis).
- Código Penal, artículo 157 bis, texto sustituido por la Ley 26.388. Texto actualizado en InfoLEG.
- Resolución AAIP 47/2018. Texto en argentina.gob.ar. Medidas de seguridad recomendadas; Anexo I, apartado G, y Anexo II, apartado E, sobre incidentes de seguridad.
- AAIP, Guía para entidades públicas y privadas en materia de transparencia y protección de datos personales para una IA responsable, versión final. PDF oficial. Síntesis de recomendaciones de la etapa 4: comunicar incidentes a la autoridad competente.
- AAIP, Política de privacidad de la AAIP. Página oficial. Cómo documenta y comunica sus propios incidentes de seguridad.
- AAIP, Conocé tus derechos. Página oficial. Pedidos de acceso, rectificación y supresión, y denuncia por incumplimiento.
- AAIP, Actualización de la Ley de Protección de Datos Personales. Página oficial.
Nonimo es el software que hace esto en tu propia computadora: tapa nombres, mails y expedientes antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un incidente de seguridad de datos personales?
Es cualquier hecho que compromete la seguridad o la confidencialidad de datos personales: una pérdida, un acceso no autorizado, una copia o una divulgación indebida, una alteración. La Ley 25.326 no lo define, pero su artículo 9 obliga a adoptar medidas para evitar la adulteración, pérdida, consulta o tratamiento no autorizado de los datos, y la Resolución AAIP 47/2018 trae un apartado sobre cómo gestionarlos.
¿Pegar datos de clientes en ChatGPT es un incidente de seguridad?
Puede serlo, y depende de si ese uso estaba autorizado y cubierto. Si el texto llegó a una cuenta personal, sin contrato con el proveedor y con una política de privacidad que no lo contempla, es una comunicación de datos a un tercero que nadie autorizó. Si había contrato y la política lo cubría, es otra cosa. Hay que verlo caso por caso, con lo que se pegó delante.
¿Es obligatorio notificar un incidente de seguridad en Argentina?
La Ley 25.326 no trae una obligación expresa de notificar incidentes a la AAIP ni a los titulares. La Resolución AAIP 47/2018 aprobó medidas de seguridad recomendadas, con un apartado sobre la gestión de incidentes. Y la propia AAIP, en su política de privacidad, dice que si un incidente implica un riesgo significativo comunica sin dilación a los titulares afectados. Avisar suele ser lo prudente.
¿Tengo que avisar a mis clientes si sus datos llegaron a un chat de IA?
La ley no lo exige expresamente, pero si el incidente puede afectarlos de forma significativa, como cuando hay datos financieros, de salud o documentos que permiten suplantar su identidad, avisarles es lo que les permite protegerse. Un aviso rápido y honesto suele cuidar mejor la relación que el silencio. Si el texto no identificaba a nadie, la valoración cambia: dejala por escrito.
¿Borrar el chat resuelve el incidente?
Ayuda, pero no lo deshace. Borrar la conversación la quita de tu cuenta, y el proveedor la elimina de sus servidores según sus propios plazos y excepciones. Los archivos subidos y la memoria del chat se borran aparte. Lo que el proveedor recibió ya lo recibió. Por eso el borrado es un paso, y la evaluación, el aviso cuando corresponde y la corrección de la causa siguen pendientes.
¿Qué puede hacer una persona cuyos datos se filtraron?
Pedirle al responsable, por un medio fehaciente, acceso a sus datos para saber qué tiene y qué pasó, con el plazo de diez días corridos del artículo 14 de la Ley 25.326. Si no contesta o la respuesta no alcanza, puede hacer una denuncia ante la AAIP o iniciar una acción de habeas data. Y conviene que vigile sus cuentas y su situación crediticia.