Inteligencia artificial para contadores: qué datos no pegar
La mejor IA para contadores es la que ya explica bien una declaración jurada, y casi todas lo hacen. Lo que importa es qué datos no le tenés que pegar. Quien busca inteligencia artificial para contadores no piensa en pegar la contabilidad entera: piensa en el mail que explica una recategorización del monotributo, en la respuesta a un requerimiento de ARCA o en el resumen de una liquidación de sueldos que no cierra. Lo que la ley de datos le pide a un estudio contable está en habeas data y la Ley 25.326 frente a la IA.
Son papeles de otros: de tu cliente y, muchas veces, de los empleados de tu cliente. Casi todos empiezan igual, con el nombre, el CUIT o el CUIL, el teléfono y el correo de la persona arriba. A la IA no le hacen falta para explicar un cambio de categoría: le alcanza con saber que hay un cliente, un período y un monto. Qué revelan esos números lo contamos en qué pueden hacer con tu CUIT o tu CUIL.
La lista completa de lo que conviene sacar está en qué datos tapar antes de usar la IA.
Y si tenés que compartir un legajo o un resumen de cuenta sin los datos del cliente, podés censurar el PDF para que el dato ya no esté en el archivo.
ChatGPT para contadores: lo que le llega después de la tecla
Seleccionás el mail para el cliente, apretás la tecla y lo pegás en ChatGPT o en el chat que uses en el estudio: al chat sólo le llega el texto con marcadores, y a nosotros, ni una palabra de tus clientes.
Todo pasa en la computadora del estudio, sin un servidor nuestro de por medio. Qué sale y qué no lo explica la página de seguridad.
En el ejemplo de abajo, un mail inventado sobre una recategorización, el nombre del cliente sale como [PERSONA_1], su CUIL como [CUIT_1], su correo como [CORREO_1] y su teléfono como [TELEFONO_1]. El régimen, el mes y lo que le pedís explicar siguen enteros. El CUIL sale con el marcador del CUIT porque los dos comparten formato, y para la IA da lo mismo: no lo necesita.
La IA redacta el mail con [PERSONA_1] donde iría el nombre de verdad. Cuando copiás su respuesta y apretás la misma tecla, los datos del cliente vuelven a su lugar en tu pantalla, listos para mandar.
Antes: lo que se pega
Monotributo: recategorización de enero, mail al cliente Cliente: Nuria Solé Domènech CUIL: 20-00000000-5 Correo: cliente@example.com Tel.: +54 9 11 0000-0000 Explicale al cliente, en dos párrafos y sin tecnicismos, por qué sube de categoría y qué facturas nos tiene que mandar antes del cierre.
Después: lo que recibe la IA
Monotributo: recategorización de enero, mail al cliente Cliente: [PERSONA_1] CUIL: [CUIT_1] Correo: [CORREO_1] Tel.: [TELEFONO_1] Explicale al cliente, en dos párrafos y sin tecnicismos, por qué sube de categoría y qué facturas nos tiene que mandar antes del cierre.
El secreto del contador: la Ley 25.326 y la ética de tu consejo profesional
La Ley 20.488, la de las profesiones en ciencias económicas, exige la matrícula en el consejo profesional de tu jurisdicción y le encarga a cada consejo cuidar que se cumplan los principios de ética de la profesión. Qué reserva te pide sobre lo que te cuenta el cliente lo dice el código de ética de tu consejo, y vale la pena tenerlo a mano. Y si el estudio tiene seguro de responsabilidad profesional, fijate qué pasa cuando la fuga viene de un chat de IA.
La Ley 25.326 no deja dudas por su lado: el responsable y todas las personas que intervienen en cualquier fase del tratamiento de datos personales están obligados al secreto profesional sobre esos datos. Eso incluye a quien prepara el mail con apuro, y también lo que viaja escondido en el archivo, como el autor o el nombre del cliente en los metadatos de un Word o un PDF.
Pegar el nombre y el CUIL de un cliente en un chat es, en los hechos, mandárselos a un tercero. Y si ya lo pegaste, borrar ese chat lo saca de tu cuenta, pero no enseguida de los servidores del proveedor. Nonimo es la medida que actúa justo antes, en la computadora de cada persona, sin depender de que alguien se acuerde de borrar los datos a mano.
IA para contadores y auditores: qué se tapa y qué se queda
Con una IA para contadores y auditores, el criterio es sencillo: se tapa lo que señala a una persona y se queda lo que la IA necesita para hacer el trabajo. Y si vas a pasarle a la IA un informe que pasó por varias manos, aceptá los cambios y borrá los comentarios antes: ahí suelen quedar notas sobre el cliente.
El motor reconoce los nombres que van con su rótulo, como «Cliente:» o «Nombre:», los correos, los teléfonos con +54 y, rotulados en su propia línea de la ficha del cliente, el CUIT y el CUIL, el DNI, el número de trámite y el domicilio. Antes de pegar ves qué se tapó, y cualquier dato lo devolvés con un clic si hacía falta.
Si esos datos los juntás en una planilla, podés tapar los datos de todo el Excel y dejar los montos como están.
Lo que no señala a nadie sigue en el texto: el período, los montos, el motivo del requerimiento o lo que le pedís redactar. Con eso la IA puede explicar por qué un cliente paga más este año, y Nonimo se lo deja tal cual. Ojo con la liquidación de sueldos: una licencia médica lleva un dato de salud, y la salud está entre los datos sensibles de la Ley 25.326. Si la tarea no lo necesita, sacalo.
IA para estudios contables: precio y quién la prueba
Para usar la IA en el estudio contable sin exponer a tus clientes alcanza con una computadora con Windows 10 u 11, o una Mac con macOS 14 o posterior.
Nonimo tiene un plan Free de 100.000 palabras al mes, sin cuenta y sin tarjeta. Personal, para una persona en hasta 2 computadoras, y Equipo, que se paga por persona, sacan el tope; los precios están en planes y precios. Conviene empezar por quien prepara las declaraciones juradas o contesta los requerimientos.
Para todo el estudio, el área de sistemas instala por política la extensión del navegador, que tapa los datos sin que nadie apriete la tecla; escribinos a hello@nonimo.ai. Lo razonable es probarlo unas semanas y después hacerlo norma del equipo con una política de uso de IA por escrito.
Para probarlo no hace falta cuenta ni tarjeta: descargás la aplicación, seleccionás un mail inventado como el de esta página y apretás la tecla. En un minuto ves qué se tapa y qué se queda, y con eso decidís si lo usan con los papeles de sus clientes. Para un archivo suelto, también están las herramientas en línea.
Planes y precios
Empezá con Free y, cuando necesites más, cambiá al plan Personal o Equipo. Todo pasa en tu computadora.
Free
Para empezar y para un uso moderado.
- Hasta 100.000 palabras al mes
- Avisos al 80% y al 95% del tope
- Sin cuenta ni tarjeta
Personal
US$ 7,90 por mes
o US$ 79 por año (pagás 10 meses de 12)
Para una persona que usa la IA todos los días.
- Sin tope mensual de palabras
- 1 persona, hasta 2 computadoras
- Pago mensual o anual
Equipo
US$ 7,90 por persona, por mes
o US$ 79 por persona, por año (pagás 10 meses de 12)
Para equipos de 2 a 49 personas.
- Sin tope mensual de palabras para cada persona
- El mismo precio por persona que Personal
- Pago mensual o anual
Preguntas del estudio contable
¿Cuál es la mejor IA para contadores?
La que tu estudio ya usa: ChatGPT, Claude, Copilot o Gemini explican una declaración jurada y redactan un mail con soltura. Lo que cambia el riesgo no es la marca, sino qué le pegás. Nonimo se pone delante de cualquiera de ellas y cambia los datos de tus clientes por marcadores en tu computadora, antes de que el texto salga.
¿Es seguro usar ChatGPT con datos de clientes?
La Ley 25.326 obliga al secreto profesional a todas las personas que intervienen en el tratamiento de datos personales, y eso incluye al estudio que copia el mail de un cliente en un chat. Con Nonimo, el nombre y el CUIL del cliente, con su rótulo, y su teléfono se quedan en tu computadora y al chat le llegan marcadores. La IA explica la recategorización igual de bien.
¿Puedo usar Claude para contabilidad?
Sí. Claude explica un saldo a pagar, resume un recibo de sueldo que no cierra o redacta la respuesta a un requerimiento tan bien como ChatGPT. Nonimo funciona igual con los dos, y también con Copilot o Gemini: seleccionás el texto, apretás la tecla y al chat le llega con marcadores en lugar de los datos de tu cliente.
¿Cómo usar ChatGPT siendo contador público?
Para lo que más tiempo te saca: explicarle una declaración jurada al cliente, ordenar los comprobantes que faltan, resumir un requerimiento de ARCA o redactar el mail de cierre de mes. Antes de pegar, seleccioná el texto y apretá la tecla de Nonimo: el nombre y el CUIL con su rótulo, el correo y el teléfono salen como marcadores, y al copiar la respuesta vuelven a su lugar.
¿Qué datos de mis clientes tapa Nonimo?
Los nombres que van con su rótulo, como «Cliente:» o «Nombre:», los correos, los teléfonos con +54 y, rotulados en su propia línea de la ficha, el CUIT y el CUIL, el DNI, el número de trámite y el domicilio. Lo que no señala a nadie, como el período, los montos o el motivo del requerimiento, sigue en el texto para que la IA pueda trabajar. Antes de pegar ves qué se tapó, y cualquier dato lo devolvés con un clic.
¿Sirve para contadores y auditores?
Sí. El auditor copia el borrador de una carta de recomendaciones o el resumen de una revisión con los mismos datos arriba, y el criterio es el mismo: se tapa lo que identifica a una persona y se queda lo que la IA necesita para redactar. Todo pasa en la computadora de quien pega, y a Nonimo no le llega nada.
¿Sirve para estudios contables?
Sí, y es donde más se nota. Cada persona del estudio instala la aplicación en su computadora, sin crear cuenta, y para todo el estudio el área de sistemas puede instalar por política la extensión del navegador, que tapa los datos sin que nadie apriete la tecla. A Nonimo no le llega ni una palabra de los papeles de tus clientes.
¿En qué computadoras funciona Nonimo?
Nonimo funciona en cualquier Mac con macOS 14 o posterior, con chip de Apple o Intel, y en Windows 10 o posterior de 64 bits. La descarga pesa menos de 42 MB.