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Cómo quitar el control de cambios en Word

· Escrito y mantenido por Nonimo

Para quitar el control de cambios en Word hay que aceptar o rechazar las marcas, no esconderlas. En la pestaña Revisar, abrí la flecha de Aceptar y elegí Aceptar todos los cambios. Después, en la flecha de Eliminar, elegí Eliminar todos los comentarios del documento, y cerrá con el Inspector de documento. Todo sobre una copia.

Parece un detalle, y en una oficina no lo es. Un contrato de alquiler que fue y vino entre la inmobiliaria y el propietario, una demanda que revisaron tres abogados antes de presentarla o un informe que el socio corrigió a última hora guardan adentro todo lo que alguien sacó. Si ese archivo sale así, quien lo recibe puede leer la cláusula que se negoció, la cifra que se ajustó y el comentario del procurador. Y en un estudio jurídico, todo eso entra en el secreto profesional del abogado.

Los pasos vienen de la ayuda oficial de Word, de LibreOffice y de Google en español, con los botones escritos como los nombra cada una. Según la versión de tu Word, alguna opción puede aparecer con otras palabras.

Cómo quitar el control de cambios en Word, paso a paso

Estos son los pasos en Word para Windows, que es el que tienen instalado la mayoría de las oficinas. Los de la Mac, la web, LibreOffice y Google Docs están más abajo.

1. Guardá una copia

Archivo, Guardar como, y otro nombre de archivo. Todo lo que sigue se hace sobre la copia: aceptar y borrar no tienen vuelta atrás, y el original con el historial se queda en tu carpeta.

2. Abrí la pestaña Revisar

Ahí están el botón Control de cambios y las flechas de Aceptar, Rechazar y Eliminar que vas a usar.

3. Abrí la flecha de Aceptar

Es la flecha que está junto al botón Aceptar. Despliega las opciones para aceptar un cambio o todos juntos.

4. Elegí Aceptar todos los cambios

Lo borrado sale del archivo y lo agregado queda como texto normal. Si lo que querés es descartar lo que propusieron los demás, la flecha de Rechazar tiene Rechazar todos los cambios.

5. Eliminá todos los comentarios

Aceptar los cambios no borra los comentarios. Abrí la flecha junto a Eliminar y elegí Eliminar todos los comentarios del documento.

6. Pasá el Inspector de documento

Archivo, Información, Comprobar si hay problemas, Inspeccionar documento. Quitá las propiedades y la información personal y revisá que no queden revisiones ni comentarios.

Por qué desactivar el control de cambios no quita las revisiones

El botón Control de cambios, en la pestaña Revisar, prende y apaga la función. Apagarlo sólo hace que Word deje de registrar lo nuevo: los subrayados y tachados de colores que ya estaban siguen en el documento, a la espera de que alguien los acepte o los rechace.

Con las vistas pasa algo parecido. En el grupo de marcado podés elegir Marcado simple, Todas las revisiones, Sin marcado u Original (según la versión, alguna se llama distinto: en la ayuda de Word, Sin marcado aparece también como Ninguna revisión). Con Sin marcado el documento se ve limpio y da la impresión de que ya está pronto, pero esa vista sólo oculta los cambios en forma temporal: vuelven a verse la próxima vez que alguien abre el documento.

Ahí está el error más común. Alguien pone Sin marcado, ve el texto ordenado, guarda y lo manda. Del otro lado, la contraparte abre el archivo, Word le muestra todas las marcas y ahí está, tachado pero legible, el precio que el comprador estaba dispuesto a pagar antes de la negociación.

Hay una segunda capa que se olvida. Cada revisión queda registrada con el nombre de quien la hizo y, en la vista con todas las revisiones, ese nombre aparece junto al cambio. Una liquidación de egreso que pasó por recursos humanos, por el estudio contable y por la gerencia puede contarle al trabajador quién propuso recortar una partida. Las bases de un llamado que publica una intendencia pueden mostrar qué funcionario cambió un requisito a último momento. No hace falta mala intención para que eso salga: basta con adjuntar el archivo equivocado.

lo que hacéslo que se valo que queda dentro del archivo
Aceptar todos los cambioslas marcas: lo borrado sale y lo agregado queda como textolos comentarios
Rechazar todos los cambioslas marcas: lo agregado sale y lo borrado vuelvelos comentarios
Desactivar Control de cambiosnada, sólo deja de registrartodas las revisiones anteriores
Vista Sin marcado u Originalnada, sólo se escondentodo, visible al volver a abrir
Eliminar todos los comentarios del documentolos comentarioslas revisiones sin aceptar

Elaboración propia con la ayuda oficial de Word en español.

Aceptar o rechazar todos los cambios en Word para Windows

Este es el paso que de verdad quita el control de cambios: en la copia, pestaña Revisar, flecha de Aceptar, Aceptar todos los cambios. En esa misma lista, según la versión, hay otra opción que acepta todo y además deja de hacer el seguimiento; es la más cómoda para cerrar un documento. Para descartar lo que propusieron los demás, la flecha de Rechazar tiene Rechazar todos los cambios.

Aceptar y rechazar no son lo mismo, y conviene pensarlo antes de hacer clic. En un contrato con datos del cliente, aceptar suele ser lo correcto, porque lo que alguien borró se va del archivo. Rechazar todo hace lo contrario: puede devolver al texto justo el nombre del inquilino o el monto que un colega sacó a propósito.

Si tenés dudas sobre algún cambio en particular, no hace falta decidir todo junto. También se puede aceptar o rechazar un cambio por vez. Es más lento, pero en un escrito largo que revisaron varias personas conviene hacerlo con los cambios de fondo y después aceptar todo lo que queda, que suele ser forma.

Si Word no te deja aceptar, lo más probable es que el seguimiento esté bloqueado con contraseña. En Windows, eso se hace desde Revisar, Control de cambios, Bloquear seguimiento; en la Mac, desde Revisar, Proteger, Proteger documento. Sin esa contraseña no hay atajo: hay que pedírsela a quien bloqueó el documento. En un estudio jurídico que intercambia borradores con la contraparte, conviene que esta revisión sea parte de la lista de cierre de cada escrito.

Comentarios: aceptar los cambios no los borra

Los comentarios no forman parte del control de cambios: tienen su propio camino para eliminarlos. Por eso aceptar todo deja intactos los globos del margen, y por ahí se escapan muchos datos, porque se escriben como notas internas. «Confirmar con el contador el RUT de la empresa» o «el cliente no quiere que figure su domicilio particular» son comentarios que nadie quiere que lea la otra parte.

Los pasos, iguales en Word para Windows, para Mac y para la web:

  1. En la copia, abrí la pestaña Revisar.
  2. Seleccioná la flecha hacia abajo que está junto a Eliminar.
  3. Elegí Eliminar todos los comentarios del documento.

Cuidado con los comentarios resueltos. Cuando se resuelve un comentario, sale del margen, pero sigue en el panel Comentarios, que muestra la lista de todos los del documento, incluidos los resueltos. Resolver no es borrar: el comentario sigue en el archivo. Para un estudio contable que pasa unos estados contables por varias manos antes de entregarlos, esa diferencia es la que deja salir una nota sobre la situación del cliente ante la DGI o sobre una deuda con el BPS.

Si querés borrar un comentario suelto en vez de todos, abrí el menú de tres puntos del comentario y elegí la opción de eliminarlo; para un hilo entero, la de eliminar el hilo.

El Inspector de documento, la revisión final

Con los cambios aceptados y los comentarios fuera, el Inspector de documento hace la revisión final. Según la ayuda oficial, en Word busca comentarios, revisiones y versiones, propiedades del documento e información personal, encabezados, pies de página y marcas de agua, texto oculto y contenido invisible, entre otras cosas. En Word para Windows:

  1. En la pestaña Archivo, seleccioná Información.
  2. Elegí Comprobar si hay problemas y después Inspeccionar documento.
  3. Marcá los tipos de contenido que querés revisar y seleccioná Inspeccionar.
  4. En cada tipo que no deba salir, seleccioná Quitar todo.
  5. Volvé a inspeccionar o cerrá el cuadro.

La ayuda recomienda hacerlo en una copia, porque lo que quita el Inspector no siempre se puede recuperar con Deshacer. Tampoco detecta todo lo que se esconde de otras formas, como una letra blanca sobre fondo blanco, así que el ojo sigue siendo necesario. En una presentación pasa lo mismo, y además están las notas del orador, que el Inspector de PowerPoint revisa aparte; los pasos están en cómo quitar las notas y los datos de un PowerPoint.

Dos cuidados al usarlo. La fila de propiedades e información personal es la que se lleva el nombre del autor y de quienes guardaron el archivo; casi siempre conviene quitarla. La fila de encabezados, pies de página y marcas de agua, en cambio, puede borrar el membrete del estudio o una marca BORRADOR que pusiste a propósito; mirala antes de hacer clic. Si el documento termina en PDF, sus propiedades se revisan aparte, como explicamos en la guía para quitar los metadatos de un PDF.

En Word para Mac y en Word para la web

En Word para Mac. En la pestaña Revisar, abrí la lista de Aceptar y elegí Aceptar todos los cambios. Para apagar la función, volvé a hacer clic en Control de cambios. Los comentarios se borran igual que en Windows, con la flecha de Eliminar. Lo que no hay es Inspector de documento: las propiedades se miran y se cambian a mano, en Archivo, Propiedades.

En Word para la web. En la pestaña Revisar, abrí la lista de Aceptar y elegí Aceptar todos los cambios. Para apagar la función, abrí la lista de Seguimiento de cambios y elegí Desactivado. En el navegador no hay Inspector ni se editan las propiedades, así que la revisión final se hace en la aplicación de escritorio.

Al terminar, en Word para Windows o para Mac, abrí el Panel de revisión desde la pestaña Revisar: arriba muestra cuántas revisiones y comentarios quedan. Lo que buscás es un cero en las dos cuentas.

Quitar el control de cambios en Word para imprimir

Mucha gente llega a esta guía porque el documento sale de la impresora lleno de tachados, subrayados de colores y globos en el margen. Hay dos caminos, y conviene saber cuál estás tomando.

Si el documento ya está terminado, la salida correcta es la de arriba: aceptar o rechazar todos los cambios y eliminar los comentarios. Así sale limpio en papel y, además, el archivo queda limpio para cuando alguien lo pida por correo.

Si sólo necesitás una impresión sin marcas y querés conservar el historial, por ejemplo para revisar un borrador en papel, en Archivo, Imprimir se puede desactivar Imprimir marcado. El papel sale sin marcas, pero el Word sigue con todo adentro. Usalo para leer, no como paso previo a mandar el archivo.

Cómo quitar el control de cambios en LibreOffice

Muchas oficinas chicas y varios organismos públicos trabajan con LibreOffice, que es gratuito y abre los archivos de Word. El control de cambios funciona con la misma lógica: apagarlo no quita lo registrado, hay que aceptarlo o rechazarlo.

  1. Guardá una copia del documento.
  2. Andá a Editar, Control de cambios, Gestionar. Se abre el cuadro Gestionar cambios.
  3. En la pestaña Lista, el botón Aceptar todo acepta todos los cambios y elimina las marcas del documento. Rechazar todo rechaza todos los cambios y también elimina las marcas.
  4. Si preferís ir uno por uno, seleccioná un cambio en la lista: se resalta en el documento y lo podés aceptar o rechazar con los botones del cuadro. La pestaña de filtros permite, por ejemplo, ver sólo los cambios de un autor.

LibreOffice tiene además una opción que conviene conocer. En Herramientas, Opciones, LibreOffice, Seguridad (en la Mac, en Preferencias), el botón Opciones abre el cuadro de opciones de seguridad y alertas, con la casilla Eliminar información personal al guardar. En el mismo cuadro podés pedir que el programa te avise al guardar o enviar, al imprimir, al firmar o al crear archivos PDF si el documento tiene comentarios o cambios registrados. Es una red de seguridad útil si en la oficina varias personas preparan documentos que salen.

En Google Docs y en el Word que pasa por Drive

En Documentos de Google el control de cambios se llama modo Sugerencias, y la lógica es la misma: las sugerencias quedan en el documento hasta que alguien las acepta o las rechaza. Según la ayuda de Google, en la computadora:

  1. Abrí el documento.
  2. Andá a Herramientas, Revisar cambios sugeridos. Aparece un cuadro arriba a la derecha.
  3. Si querés, abrí la flecha del cuadro para ver una vista previa con o sin los cambios.
  4. Hacé clic en Aceptar todo o en Rechazar todo.

Los comentarios van aparte, igual que en Word. Y hay un detalle que importa cuando el documento cambia de programa: la ayuda de Google explica que, al pasar un archivo entre Documentos de Google y Office, el control de cambios se convierte en sugerencias y al revés. Un Word que subiste a Drive y abriste en Documentos de Google muestra sus cambios como sugerencias; si lo volvés a descargar como Word con sugerencias pendientes, le llega al destinatario con todas sus marcas.

Si el documento va a terminar en PDF

Muchos escritos no se mandan en Word sino en PDF, y es tentador pensar que el PDF resuelve el problema. En parte sí: un PDF no guarda el historial de revisiones de Word. Pero sí guarda lo que se veía al exportar.

Si exportás con todas las revisiones a la vista, el PDF sale con los tachados, los subrayados de colores y los globos de comentarios, a la vista de cualquiera. Imaginate un escrito que se presenta así en un expediente: queda ahí, a la vista de la otra parte y del juzgado. Y aunque desactives Imprimir marcado al exportar, el Word de origen queda con todo adentro, y ese es el archivo que alguien va a reenviar mañana.

El orden que funciona es siempre el mismo: aceptar o rechazar, borrar los comentarios, pasar el Inspector y recién después exportar. En LibreOffice, si activaste la alerta al crear archivos PDF, el programa te avisa si se te pasó algo. Si el PDF tiene que salir como borrador, la marca de agua va en ese último paso, sobre la copia ya limpia.

El secreto profesional y los datos del cliente

Un comentario interno que dice qué está dispuesto a aceptar el cliente, o un párrafo tachado con su versión de los hechos, es justamente lo que alcanza el secreto profesional, y viaja dentro del Word si nadie lo limpia. El artículo 302 del Código Penal castiga a quien revela sin justa causa un secreto que conoció por su profesión, empleo o comisión, cuando eso causa perjuicio. Si además usás IA con esos escritos, conviene decirlo en una cláusula de IA en el contrato de servicios profesionales.

En una escribanía pasa lo mismo con el borrador de una compraventa: el precio que se ajustó, la forma de pago que se descartó o la observación sobre un antecedente del título pueden quedar tachados dentro del archivo que se manda a la otra parte. Cómo trabajar esos borradores con IA lo vemos en IA en la escribanía.

En salud la regla es todavía más estricta. La Ley 18.335, de derechos y obligaciones de pacientes y usuarios de los servicios de salud, dice en su artículo 18, literal D, que la historia clínica es reservada, y que revelar su contenido sin necesidad para el tratamiento, sin orden judicial o fuera de las excepciones de la ley queda alcanzado por el artículo 302 del Código Penal. Un informe médico o un resumen de alta que pasó por el control de cambios de Word puede llevar, tachado, un diagnóstico que no debía salir. Lo que conviene saber al usarlo con IA está en la página para médicos y consultorios.

Para los datos personales en general, la Ley 18.331 de Protección de Datos Personales pide en su artículo 10 tomar las medidas necesarias para la seguridad y la confidencialidad de los datos, y en su artículo 11 obliga a quienes acceden a ellos por su trabajo a guardar secreto, también después de terminada la relación. Limpiar un documento antes de que salga de la oficina es una de las medidas más simples que hay.

Si el documento va a una IA: el cuerpo con los datos del cliente

Cada vez más gente sube un Word a ChatGPT, a Claude o a Copilot para que lo resuma, lo revise o proponga una redacción. Si el archivo tiene control de cambios y comentarios, el programa que lo lee puede recibir también el texto tachado, las notas internas y los nombres de quienes las escribieron. Por eso la limpieza de esta guía va primero. Si lo que vas a pegar es un TXT o un CSV exportado de otro sistema, también se tapa antes: lo explicamos en anonimizar texto y archivos CSV.

Con los cambios aceptados y los comentarios fuera, en el archivo queda lo que se ve: el cuerpo, con los nombres, la dirección, el correo y el celular. Un ejemplo, con el encabezado de un contrato que alguien quiere revisar con una IA:

Comentario: confirmar con la clienta antes de firmar.

Clienta: Graciela Olivera Cardozo
Dirección: Calle Inexistente 0, Montevideo
Correo: cliente@example.com
Celular: +598 99 000 000

Revisá la cláusula de rescisión anticipada y decime si el preaviso de treinta días es razonable.

La app de Nonimo para Windows y Mac cambia, en tu computadora, esos datos por etiquetas antes de que pegues el texto. Así queda:

Comentario: confirmar con la clienta antes de firmar.

Clienta: [PERSONA_1]
Dirección: [DIRECCION_1]
Correo: [CORREO_1]
Celular: [TELEFONO_1]

Revisá la cláusula de rescisión anticipada y decime si el preaviso de treinta días es razonable.

La IA sigue entendiendo el contrato sin saber de quién habla, y cuando copiás la respuesta los datos vuelven a su lugar. Si en el texto queda un dato a la vista (por ejemplo, la cédula o el RUT), seleccionalo y hacé clic en Tapar. Qué conviene tapar y qué dejar lo explicamos en qué datos no compartir con ChatGPT.

Si preferís no instalar nada, podés subir el Word a la herramienta de Nonimo y tapar sus datos: descargás un archivo nuevo con los datos personales, como nombres, correos, celulares o direcciones, cambiados por etiquetas, y no guardamos tu documento. La herramienta no acepta ni rechaza cambios por vos: esa limpieza es la de esta guía, y va antes.

Cómo trabajar con control de cambios sin que se filtre nada

El control de cambios es una muy buena herramienta para negociar un texto entre varias personas. El problema no es usarlo, sino que el archivo con todo el historial salga del lugar donde tenía que quedarse. Algunas costumbres que ayudan:

Separá el archivo de trabajo del archivo que sale. El documento con cambios y comentarios es interno. El que se manda es siempre una copia limpia, con otro nombre. Si en la carpeta del cliente conviven «Contrato» y «Contrato para mandar», es mucho más difícil adjuntar el equivocado.

Que una persona cierre. Cuando varias personas editan, conviene que una sola sea responsable de aceptar, borrar comentarios y pasar el Inspector antes de mandar. Si todos creen que lo hizo otro, nadie lo hace.

Bloqueá el seguimiento en los borradores que van y vienen. Si le mandás un borrador a la contraparte para que proponga cambios, Bloquear seguimiento (en Windows) o Proteger documento (en la Mac) obliga a que todo lo que toquen quede marcado. Así ves exactamente qué cambiaron, y vos decidís qué aceptar.

Escribí los comentarios pensando que alguien los puede leer. Aunque la idea sea borrarlos, un comentario como «ojo, el cliente tiene otro juicio en curso» es un riesgo desde el momento en que se escribe. Las notas delicadas van mejor en la ficha interna del cliente que en el margen de un documento que va a circular. Y si esa ficha es una planilla que alguna vez tiene que salir, también se puede anonimizar el Excel antes de compartirlo.

Usá las alertas, si trabajás con LibreOffice. La alerta al guardar, al imprimir o al crear un PDF con cambios registrados o comentarios es un recordatorio automático que no depende de la memoria de nadie. En una intendencia, donde un mismo informe pasa por varias direcciones antes de llegar al expediente, es especialmente útil.

La lista de cierre antes de mandar un Word

Para que no dependa de la memoria de nadie, esta es la lista que conviene repasar con cada documento que sale de la oficina:

  1. Copia. Trabajá sobre una copia, nunca sobre el original con el historial.
  2. Cambios. Revisar, Aceptar, Aceptar todos los cambios (o Rechazar, si corresponde).
  3. Comentarios. Revisar, Eliminar, Eliminar todos los comentarios del documento. Mirá el panel Comentarios para confirmar que no quedan resueltos.
  4. Control de cambios apagado. Si queda prendido, cada edición de quien lo recibe se registra con su nombre y el archivo vuelve a llenarse de marcas.
  5. Inspector. En Windows, Archivo, Información, Comprobar si hay problemas, Inspeccionar documento. En la Mac, propiedades a mano.
  6. Panel de revisión. Cero revisiones y cero comentarios.
  7. Nombre del archivo. «Contrato v7 con cambios de la contraparte» dice más de lo que debería. Cambiale el nombre.
  8. Cuerpo. Si va a un tercero que no necesita los datos del cliente, o a una IA, tapalos.

Lleva cinco minutos la primera vez y uno cuando ya es costumbre.

Preguntas que suelen aparecer

¿Me mandaron un Word con cambios: lo tengo que limpiar yo? Si lo vas a reenviar a un tercero, sí. Lo que recibiste puede traer comentarios y revisiones de la otra parte, o de su estudio, que tampoco le corresponde ver a quien sigue en la cadena. Antes de reenviarlo, aplicá la misma lista. Y si junto al Word va la copia de la cédula de alguien, ponele una marca de agua a la cédula que diga para quién es.

¿Se puede recuperar algo después de aceptar todo? No cuentes con eso. Una vez guardado, lo aceptado ya es parte del texto y las marcas desaparecen del archivo. Por eso la regla de trabajar sobre una copia: el original con el historial queda en tu carpeta por si alguna vez lo necesitás.

¿El documento convertido a .odt o a .pdf queda limpio solo? No. La ayuda del Inspector advierte que, en los archivos guardados en formato OpenDocument, hay que volver a inspeccionar cada vez que se guardan en ese formato. Y un PDF exportado con las marcas visibles las lleva impresas. La limpieza va antes de convertir.

¿Y si el documento va con firma electrónica? Limpiá antes de firmar. Si tocás el archivo después, la firma deja de corresponder al documento y hay que firmarlo de nuevo, así que aceptar, borrar comentarios y pasar el Inspector son pasos del borrador, no de la versión firmada.

Fuentes

Este resumen no reemplaza el asesoramiento de un abogado.

Nonimo es el software que hace esto en tu propia computadora: tapa los nombres, los correos y los datos de tus clientes antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu computadora.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se quita el control de cambios en Word?

Aceptando o rechazando las marcas, no escondiéndolas. En la pestaña Revisar, abrí la flecha de Aceptar y elegí Aceptar todos los cambios. Después eliminá los comentarios desde la flecha de Eliminar y pasá el Inspector de documento. Hacelo siempre en una copia, porque aceptar y borrar no tienen vuelta atrás.

¿Por qué siguen apareciendo los cambios si ya desactivé el control de cambios?

Porque desactivarlo sólo hace que Word deje de registrar cambios nuevos. Los subrayados y tachados de colores que ya estaban siguen en el documento hasta que alguien los acepta o los rechaza. Para quitarlos todos de una vez, usá la flecha de Aceptar o la de Rechazar en la pestaña Revisar.

¿Cómo quito el control de cambios en Word para imprimir?

Si el documento ya está pronto, aceptá o rechazá todos los cambios y borrá los comentarios: así sale limpio en papel y en el archivo. Si sólo necesitás imprimir sin las marcas y conservar el historial, en Archivo, Imprimir se desactiva Imprimir marcado. Pero el Word sigue con todo adentro, y ese archivo no debería salir de la oficina.

¿La vista Sin marcado borra los cambios del documento?

No. Sólo cambia lo que ves vos. Esa vista oculta los cambios en forma temporal y vuelven a verse la próxima vez que alguien abre el documento. Lo mismo pasa con la vista Original. Si le mandás ese archivo a la contraparte, el texto que se borró viaja adentro y se puede leer con sólo cambiar la vista.

¿Cómo borro todos los comentarios de un Word a la vez?

En la pestaña Revisar, abrí la flecha junto a Eliminar y elegí Eliminar todos los comentarios del documento. El camino es el mismo en Word para Windows, para Mac y para la web. Aceptar los cambios no borra los comentarios: son dos pasos distintos. Al final, revisá el panel Comentarios, donde aparecen también los resueltos.

¿Cómo se quita el control de cambios en LibreOffice o en Google Docs?

En LibreOffice Writer, Editar, Control de cambios, Gestionar; en la pestaña Lista, Aceptar todo acepta los cambios y Rechazar todo hace lo contrario. En Google Docs, Herramientas, Revisar cambios sugeridos, y Aceptar todo o Rechazar todo. En los dos casos, los comentarios se borran aparte.

¿Hay que limpiar el Word antes de subirlo a una IA?

Sí, y conviene hacerlo antes que cualquier otra cosa. Lo que no aceptás ni borrás sigue dentro del archivo, y el programa que lo lea puede recibirlo: el texto borrado, los comentarios y el nombre de quien los escribió. Con el archivo limpio queda el cuerpo, con los datos del cliente; para eso la app de Nonimo cambia en tu computadora los nombres, los correos, los celulares con +598 y la dirección por etiquetas antes de pegar el texto.

Herramientas

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