Herramientas de IA para inmobiliarias y lo que les pegás
Las herramientas de IA para inmobiliarias ya escriben el aviso de un apartamento, contestan a los interesados por correo y redactan el contrato de alquiler o el borrador de una promesa de compraventa. Lo que casi nunca se mira es qué se les pega para conseguirlo: el borrador del contrato con los nombres de las partes, la ficha del interesado o la autorización de venta firmada por el propietario. Cuando la compraventa pasa al escribano, rigen otras reglas, que repasamos en la IA en la escribanía.
Esos textos llevan los mismos datos arriba: el nombre del inquilino o del propietario, su número de cédula, su domicilio, su correo y su celular. A la IA no le hacen falta para redactar una cláusula de garantía o un aviso: le alcanza con saber que hay un inquilino, un apartamento, un precio y un plazo. Si el contrato lo revisa un abogado externo, preguntale cómo usa la IA: muchos ya lo cuentan en una cláusula de IA en su contrato de servicios.
Y alrededor del contrato circulan papeles todavía más delicados: la copia de la cédula, los recibos de sueldo del interesado, la constancia de la garantía, sea de la CGN, de ANDA, un seguro de fianza o un depósito en el BHU, o el número de padrón con el nombre del propietario. Si la cédula tiene que viajar por correo, al menos ponele una marca de agua que diga para qué es.
ChatGPT para inmobiliarias: el contrato de alquiler con etiquetas
Así se usa ChatGPT en una inmobiliaria sin exponer los datos de los clientes: seleccionás el texto, presionás la tecla y lo pegás. Al chat sólo le llega el texto con etiquetas.
Tu texto se tapa en tu computadora, Windows o Mac; a Nonimo no le llega. Sirve igual para ChatGPT, Claude, Copilot o Gemini. Si la inmobiliaria trabaja con Google Workspace, conviene saber además qué hace Gemini con tus datos.
En el ejemplo de abajo, un contrato de alquiler inventado, el nombre del inquilino sale como [PERSONA_1], su correo como [CORREO_1], su celular como [TELEFONO_1] y su dirección como [DIRECCION_1]. El apartamento, el plazo, la garantía, los gastos comunes y lo que le pedís redactar siguen enteros, y con eso la IA ya puede trabajar. Si un dato queda a la vista (por ejemplo, la cédula o el RUT), seleccionalo y hacé clic en Tapar.
La IA escribe la cláusula con [PERSONA_1] donde iría el nombre de verdad. Cuando copiás su respuesta y presionás la misma tecla, los datos vuelven a su lugar en tu pantalla. Antes de mandar el contrato en PDF, revisá también los metadatos del archivo, que pueden llevar el nombre de quien lo redactó.
Antes: lo que se pega
Contrato de alquiler: apartamento de dos dormitorios en Pocitos, 2 años Inquilino: Gustavo Moreira Sosa Correo: cliente@example.com Celular: +598 99 000 000 Dirección: Calle Inexistente 0, Montevideo Redactá la cláusula de garantía: seguro de fianza de alquiler vigente durante todo el contrato, y los gastos comunes ordinarios a cargo del inquilino.
Después: lo que recibe la IA
Contrato de alquiler: apartamento de dos dormitorios en Pocitos, 2 años Inquilino: [PERSONA_1] Correo: [CORREO_1] Celular: [TELEFONO_1] Dirección: [DIRECCION_1] Redactá la cláusula de garantía: seguro de fianza de alquiler vigente durante todo el contrato, y los gastos comunes ordinarios a cargo del inquilino.
Los datos del cliente: lo que pide la Ley 18.331
La Ley 18.331, de Protección de Datos Personales, no habla de inmobiliarias ni de chats, pero sí de quién responde por los datos. Su art. 10 le pide a quien trata datos personales adoptar las medidas necesarias para garantizar su seguridad y confidencialidad y evitar una consulta o un tratamiento no autorizado, y su art. 11 obliga a usar en forma reservada la información obtenida, sin difundirla a terceros. Qué más pide la ley hoy lo explicamos en la Ley 18.331 de protección de datos.
Su art. 8 suma el principio de finalidad: los datos no se pueden usar para fines distintos o incompatibles con los que motivaron su obtención. Los recibos de sueldo que el interesado mandó para la garantía están para evaluarlo. Y para el riesgo que ninguna medida elimina del todo, hay inmobiliarias que contratan un seguro de ciberseguridad.
Nonimo es una medida concreta en el lugar donde hace falta: en la computadora de cada persona de la inmobiliaria, en el momento de pegar. No depende de que cada uno se acuerde de borrar a mano los nombres del contrato, y el borrador llega a la IA sin nadie detrás. Del otro lado del mostrador pasa lo mismo: las intendencias que usan IA con los permisos de construcción y la contribución inmobiliaria tapan igual los datos del vecino.
IA para inmobiliarias: qué se tapa y qué decide el propietario
Con Nonimo, el criterio cabe en una línea: se tapa lo que apunta a una persona y se queda lo que la IA necesita. Nonimo tapa los nombres, correos, celulares y teléfonos con +598, la dirección y el pasaporte del inquilino, del propietario y del comprador.
El barrio, los metros, el número de dormitorios, el precio del alquiler o de la venta, los gastos comunes y los plazos siguen en el texto a propósito: sin ellos la IA no puede escribir un aviso ni revisar una cláusula. Lo ves todo: cada dato tapado se marca en pantalla y se deshace con un clic. Lo que nunca se pega es lo que el propietario o el inquilino no autorizaron a compartir: eso lo decide él, no la herramienta.
Si la lista de interesados sale del portal en un CSV, podés anonimizar el texto y el CSV antes de pedirle a la IA que la ordene.
Y cuando tengas que mandarle a un tercero un título o un plano sin los datos del propietario, censurá el PDF de verdad, no con un recuadro encima.
Portales, bots y agentes de IA: dónde entra Nonimo y su precio
Los bots que contestan a los interesados en la web de la inmobiliaria y los agentes de IA que agendan visitas trabajan con lo que la gente les escribe. Nonimo no está ahí: está en la computadora de quien trabaja en la inmobiliaria, en el momento en que alguien pega un contrato o una ficha en un chat. Son dos cosas distintas, y la segunda es la que más se repite en una oficina. Si estás evaluando uno de esos bots, revisá antes qué pide la ley cuando una IA trata datos de clientes, como contamos en inteligencia artificial y protección de datos.
Para usarlo alcanza con una computadora con Windows 10 u 11, o una Mac con macOS 14 o posterior.
Nonimo tiene un plan Free de 100.000 palabras por mes, sin cuenta y sin tarjeta. Personal, para una persona en hasta 2 computadoras, y Equipo, que se paga por persona, no tienen límite; los precios están en planes y precios. Conviene empezar por quien más pega en la inmobiliaria, casi siempre quien redacta los contratos o contesta a los interesados.
Para toda la oficina, el área de informática instala por política la extensión del navegador, que tapa los datos sin que nadie presione la tecla; escribinos a hello@nonimo.ai. Probarlo cuesta poco: sin cuenta y sin tarjeta, instalás la aplicación, copiás un contrato inventado como el de esta página y presionás la tecla. Para un archivo suelto, también están las herramientas en línea.
Planes y precios
Empezá con Free y, cuando necesites más, pasate a Personal o Equipo. Todo pasa en tu computadora.
Free
Para empezar y para un uso moderado.
- Hasta 100.000 palabras por mes
- Avisos al 80% y al 95% del límite
- Sin cuenta ni tarjeta
Personal
US$ 8,90 por mes
o US$ 89 por año (pagás 10 meses de 12)
Para una persona que usa la IA todos los días.
- Sin límite mensual de palabras
- 1 persona, hasta 2 computadoras
- Pago mensual o anual
Equipo
US$ 8,90 por persona, por mes
o US$ 89 por persona, por año (pagás 10 meses de 12)
Para equipos de 2 a 49 personas.
- Sin límite mensual de palabras para cada persona
- El mismo precio por persona que Personal
- Pago mensual o anual
Preguntas de la inmobiliaria
¿Cuál es la mejor IA para inmobiliarias?
La que tu equipo ya sabe usar: ChatGPT, Claude, Copilot o Gemini redactan bien un aviso, un contrato o la respuesta a un interesado. La diferencia está en lo que le pegás. Nonimo no reemplaza a ninguna: se pone delante de la que uses y cambia los datos de tus clientes por etiquetas en tu computadora, antes de que el texto llegue al chat.
¿Puedo pegar en ChatGPT un contrato de alquiler con datos reales?
Sí, si lo que llega al chat no lleva los datos de las partes. Con Nonimo seleccionás el contrato, presionás una tecla y el nombre del inquilino, del propietario o del fiador, el correo, el celular con +598 y la dirección salen como etiquetas. El precio, la garantía, los gastos comunes, los plazos y las cláusulas se quedan, y con eso la IA puede revisar o redactar.
¿Qué datos de los clientes tapa Nonimo?
Los nombres del inquilino, del propietario, del fiador o del comprador, los correos, los celulares y teléfonos con +598, la dirección y el pasaporte. Si un dato queda a la vista (por ejemplo, la cédula o el RUT), seleccionalo y hacé clic en Tapar. El barrio, los metros, el precio del alquiler y los gastos comunes se quedan, porque son lo que la IA necesita.
¿Y los papeles que manda el interesado para alquilar?
Los recibos de sueldo, la constancia de la garantía y la copia de la cédula que pide la inmobiliaria para evaluar a un inquilino son lo más delicado que pasa por la oficina. Lo sano es no subirlos a un chat. Si necesitás que la IA te ayude a resumir una evaluación, pegá sólo las cifras con los datos tapados, y guardá los originales donde corresponde.
¿La ley de datos se aplica a una inmobiliaria chica?
Sí. La Ley 18.331 no distingue por tamaño: quien trata datos de clientes tiene que adoptar las medidas necesarias para garantizar su seguridad y confidencialidad, y quien obtiene esos datos tiene que usarlos en forma reservada, sin difundirlos a terceros. Una inmobiliaria con dos personas y una planilla de interesados ya está ahí.
¿Nonimo recibe los datos de mis clientes?
No, y no hace falta crear una cuenta. Funciona en Windows y en Mac con ChatGPT, Claude, Copilot o Gemini, y cuando copiás la respuesta y presionás la misma tecla, los datos vuelven a su lugar.
¿En qué computadoras funciona Nonimo?
Nonimo funciona en cualquier Mac con macOS 14 o posterior, con chip de Apple o Intel, y en Windows 10 o posterior de 64 bits. La descarga pesa menos de 42 MB.