Cláusula de IA en el contrato de locación de servicios
· Escrito y mantenido por Nonimo
Si tu estudio usa inteligencia artificial para ordenar hechos, revisar escritos o preparar informes, tarde o temprano un cliente lo va a preguntar. Algunos ya lo preguntan antes de firmar, sobre todo las empresas, que tienen su propia política de uso de IA y quieren saber qué hacen sus proveedores con la información que les pasan. La mejor respuesta es la que ya está escrita en el contrato.
Esta guía explica qué es el contrato de locación de servicios del abogado en el Perú, qué dicen el Código Civil y el Código de Ética del Abogado, y propone una cláusula de IA en dos versiones, lista para adaptar. Nadie publica todavía un modelo así en el Perú: tómalo como punto de partida, no como texto cerrado.
Contrato de locación de servicios del abogado: lo que pide la ley
En el Perú, el contrato entre el abogado y su cliente es, por regla general, una locación de servicios. El Código Civil la regula en los artículos 1764 a 1770. Lo que importa para esta guía:
- Sin subordinación. El locador se obliga a prestar sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de una retribución, sin estar subordinado al comitente (artículo 1764). El objeto puede ser toda clase de servicios, materiales e intelectuales (artículo 1765).
- Prestación personal, con auxiliares bajo su responsabilidad. El locador debe prestar el servicio personalmente, pero puede valerse de auxiliares y sustitutos, bajo su dirección y responsabilidad, si el contrato o los usos lo permiten y no es incompatible con la naturaleza del servicio (artículo 1766).
- La retribución. Si no se pactó, se fija según las tarifas profesionales o los usos y, a falta de ellos, según la calidad, entidad y circunstancias del servicio (artículo 1767).
- El plazo. El plazo máximo de la locación de servicios profesionales es de seis años (artículo 1768).
El artículo 1766 es el que más se acerca al tema de la IA. Una herramienta de IA no es un auxiliar en el sentido del Código Civil, pero la lógica es la misma: el abogado responde por todo lo que usa para prestar el servicio. Si un practicante se equivoca, responde el abogado. Si la IA se equivoca, también.
Contrato de honorarios profesionales del abogado en Perú
En la práctica, mucha gente lo llama «contrato de honorarios», y los dos nombres conviven. Lo que dice el Código de Ética del Abogado sobre los honorarios es que se fijan libremente entre el abogado y el cliente, tomando como referencia la tabla de honorarios mínimos del colegio, que deben ser transparentes y que conviene pactarlos por escrito al inicio del encargo. Un contrato escrito no es solo una buena práctica: es la forma de evitar discusiones después.
Por eso la cláusula de IA encaja de forma natural en ese contrato. Si el estudio va a contarle al cliente cómo trabaja, el lugar es el mismo documento donde le cuenta cuánto va a cobrar y qué incluye el servicio. Y si emites recibo por honorarios, nada cambia: la cláusula es sobre el método de trabajo, no sobre el cobro.
Cuota litis en Perú
La cuota litis, el pacto por el cual el abogado cobra una parte de lo que obtenga el cliente en el proceso, existe en el Perú y tiene reglas. El Código Civil prohíbe a los abogados adquirir derechos sobre los bienes en litigio en que intervienen (artículo 1366, inciso 6), y el Código de Ética recoge la misma prohibición con una excepción: el pacto de cuota litis celebrado por escrito antes de intervenir en el proceso.
Si tu contrato tiene cuota litis, la cláusula de IA va igual: el método de trabajo es independiente de cómo se calculan los honorarios.
Qué dice el Código de Ética del Abogado sobre la IA
Nada, de forma expresa. El Código de Ética del Abogado no tiene un artículo sobre tecnología ni sobre IA, y no encontramos una guía del Colegio de Abogados de Lima sobre el tema. Pero dos deberes del Código se aplican directamente:
- El secreto profesional, que protege los hechos y la información del cliente, incluida su identidad, conocida por cualquier medio, también el electrónico. Lo explicamos en detalle en secreto profesional del abogado e IA.
- La diligencia y la competencia, que piden defender al cliente con un elevado estándar profesional y mantenerse actualizado. Usar la IA sin verificar lo que devuelve choca con ese deber.
Además, el Código de Ética permite revelar información del cliente con su consentimiento informado, expreso, previo y por escrito. Una cláusula de IA bien escrita no necesita llegar a eso: si los datos se tapan antes de usar la herramienta, no hay información del cliente que salga del estudio. Cambiar los datos por etiquetas que solo el estudio sabe revertir es lo que el Reglamento llama disociación, y su diferencia con la anonimización la contamos en anonimización y disociación de datos.
¿Hay que avisarle al cliente que usas IA?
Ninguna norma peruana lo exige de forma expresa hoy para un estudio de abogados. Pero hay tres razones para hacerlo.
La primera es la confianza. Si el cliente se entera después, la pregunta no va a ser si la IA ayudó, sino por qué no se lo dijiste.
La segunda son los clientes empresa. Muchas empresas, sobre todo bancos, aseguradoras y empresas grandes, tienen su propia política de uso de IA y la exigen a sus proveedores. Tener la cláusula lista te ahorra una negociación.
La tercera es la Ley 29733, Ley de Protección de Datos Personales. Si los datos personales del cliente llegaran a la herramienta, el proveedor de IA trataría esos datos fuera del Perú, y eso tiene reglas propias en la ley y su Reglamento, el D.S. 016-2024-JUS. Lo más simple es que no lleguen. Lo explicamos en la guía de la Ley 29733.
La cláusula de IA, en dos versiones
Las dos versiones parten de lo mismo: el estudio usa IA como apoyo, la responsabilidad es del abogado y todo lo que la IA produce se revisa. Cambian en lo que pasa con los datos.
Versión A: los datos se tapan antes de usar la IA
Es la que recomendamos, porque es la más fácil de cumplir y de explicar.
CLÁUSULA [N]. USO DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL
[N].1 EL ESTUDIO podrá usar herramientas de inteligencia
artificial como apoyo en la investigación, la redacción
y la revisión de documentos relacionados con el encargo.
[N].2 Antes de ingresar cualquier texto en esas
herramientas, EL ESTUDIO reemplazará en sus propias
computadoras los nombres, números de documento de
identidad, datos de contacto, domicilios y demás datos
que permitan identificar a EL CLIENTE o a terceros, por
etiquetas sin significado. Los datos reales no se
ingresarán en las herramientas de inteligencia artificial.
[N].3 Todo documento preparado con apoyo de esas
herramientas será revisado por un abogado de EL ESTUDIO
antes de entregarse a EL CLIENTE o presentarse ante
cualquier autoridad. EL ESTUDIO mantiene la plena
responsabilidad profesional por el servicio.
[N].4 Esta cláusula no modifica el deber de secreto
profesional de EL ESTUDIO, que se mantiene aun después
de terminado el encargo.
Versión B: los datos llegan a la herramienta
Para estudios que trabajan con una herramienta en la que sí ingresan datos del cliente, por ejemplo un sistema de gestión documental con funciones de IA. Aquí hace falta el consentimiento del cliente, y conviene ser específico.
CLÁUSULA [N]. USO DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL
[N].1 EL ESTUDIO podrá usar la herramienta [nombre],
provista por [proveedor], como apoyo en la investigación,
la redacción y la revisión de documentos del encargo.
[N].2 EL CLIENTE autoriza de forma expresa que la
información del encargo, incluidos sus datos personales,
sea procesada por esa herramienta, que conserva la
información por [plazo] en servidores ubicados en [país]
y no la usa para entrenar sus modelos, según las
condiciones vigentes al [fecha].
[N].3 EL ESTUDIO informará a EL CLIENTE por escrito si
cambia de herramienta o si cambian esas condiciones.
[N].4 Todo documento preparado con apoyo de esas
herramientas será revisado por un abogado de EL ESTUDIO.
EL ESTUDIO mantiene la plena responsabilidad profesional
por el servicio y su deber de secreto profesional.
La versión B obliga a conocer bien las condiciones del proveedor y a actualizarlas. Si no puedes afirmar con certeza dónde se guardan los datos y por cuánto tiempo, usa la versión A.
Qué no conviene prometer
- «La IA no comete errores» o cualquier frase que suene a garantía sobre el resultado.
- «Los datos nunca salen del estudio» si usas la versión B.
- «Usamos la IA más segura del mercado»: no se puede probar y no dice nada.
- Plazos o ahorros concretos por usar IA. Si un día no se cumplen, la cláusula juega en tu contra.
Dónde va la cláusula: contrato, carta o propuesta
No todos los estudios firman un contrato largo con cada cliente. Muchos trabajan con una propuesta de servicios que el cliente acepta por correo, o con una carta de encargo de una página. La cláusula funciona igual en cualquiera de esos formatos, siempre que quede por escrito y el cliente la haya aceptado.
Si trabajas con propuestas, agrega la cláusula como un punto más, después del alcance del servicio y antes de los honorarios. Si trabajas con contrato, va junto a la confidencialidad: es donde el cliente la va a buscar. Y si el encargo es verbal, que pasa más de lo que se admite, un correo de confirmación con los términos principales, incluida la cláusula, es mucho mejor que nada.
Los auxiliares del estudio y la IA
El artículo 1766 del Código Civil permite al abogado valerse de auxiliares y sustitutos, bajo su dirección y responsabilidad. En un estudio, esos auxiliares son los practicantes, los asistentes y los abogados asociados. Son también quienes más usan la IA para tareas rápidas: buscar jurisprudencia, armar un primer borrador, resumir un expediente.
Por eso la cláusula tiene una pieza interna que el cliente no ve: que todos en el estudio sepan qué se puede pegar y qué no. Si la cláusula promete que los datos se tapan, esa promesa la cumple, o la incumple, el practicante que a las once de la noche pega un escrito para terminar a tiempo. Una política escrita y una herramienta que tape en el momento de pegar son la forma de que la cláusula sea cierta.
Un ejemplo: el informe al cliente con etiquetas
Así funciona la versión A en el día a día. Un abogado del estudio quiere que la IA le ayude a explicar al cliente, en lenguaje sencillo, cómo va su proceso. Este es el texto que quiere pegar:
Cliente: Jorge Luis Paredes Lozada
Correo: cliente@example.com
Demandado: Kevin Arturo Mendoza Taboada
Resume en lenguaje sencillo, para el cliente, el estado del proceso de desalojo y los próximos pasos.
Con Nonimo, una app para Windows y Mac que trabaja en la computadora del abogado, esto es lo que le llega al chat después de presionar la tecla, tal como sale de Nonimo:
Cliente: [PERSONA_1]
Correo: [CORREO_1]
Demandado: [PERSONA_2]
Resume en lenguaje sencillo, para el cliente, el estado del proceso de desalojo y los próximos pasos.
Nonimo cambia por etiquetas los datos personales, como nombres, correos, celulares, direcciones, el DNI o el RUC, y te los muestra marcados para que los revises. Cuando el abogado copia la respuesta y presiona la misma tecla, los nombres vuelven a su lugar en su computadora. A Nonimo no le llega el texto. Eso es exactamente lo que promete el punto 2 de la versión A, y es fácil de mostrar si el cliente lo pregunta.
La política de privacidad del estudio: la otra mitad
La cláusula le cuenta al cliente cómo trabajas en su encargo. La política de privacidad del estudio le cuenta qué haces con sus datos en general: para qué los usas, cuánto tiempo los guardas, con quién los compartes. Las dos tienen que decir lo mismo. Si la cláusula dice que los datos no llegan a la IA y la política de privacidad menciona un proveedor de IA entre los encargados del tratamiento, el cliente va a preguntar cuál de las dos es cierta.
Cómo adaptarla a cada tipo de asunto
- Penal. En un caso penal la información es especialmente delicada. Muchos estudios prefieren la versión A con una línea más: «En asuntos penales, EL ESTUDIO no ingresará en las herramientas de inteligencia artificial los hechos del caso, aunque estén disociados, sin autorización previa de EL CLIENTE».
- Familia. Divorcios, alimentos, tenencia: hay datos de menores y de salud. La versión A, con cuidado especial con los detalles que identifican aunque no haya nombres.
- Laboral. Las boletas de pago, la liquidación de beneficios sociales y los descansos médicos traen datos sensibles. Lo explicamos en IA para recursos humanos.
- Corporativo. Los clientes empresa suelen tener su propia política. Pide verla antes de firmar y ajusta la cláusula a lo que exige.
- Inmobiliario y notarial. Partidas registrales, minutas, poderes. Conviene saber qué hace la notaría con la información, como contamos en IA en la notaría.
Estudios contables y otros profesionales
La misma cláusula sirve, con pocos cambios, para un estudio contable, una consultora de recursos humanos o un corredor de seguros. Cambia la lista de datos (la Clave SOL y los estados de cuenta para un contador, las pólizas y los datos de salud para un corredor), pero la estructura es la misma: qué se usa, qué se tapa, quién revisa y quién responde. Hay una página para contadores con lo propio de ese oficio.
Cumplir la cláusula sin depender de la memoria
Una cláusula que promete tapar los datos obliga a taparlos siempre, no solo cuando alguien se acuerda. Si tapar cuesta cinco minutos de edición a mano, en una semana con plazos alguien se lo va a saltar. Si cuesta una tecla, se hace siempre.
Por eso hicimos Nonimo para que el estudio lo haga en el momento de pegar: seleccionas el texto, presionas una tecla y pegas en ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot. Antes de pegar ves qué se tapó. Un número de expediente o una partida registral, si no hacen falta, los cambias a mano. Y si el estudio tiene muchas computadoras, el área de TI puede instalar la extensión de navegador por política.
Cuando el cliente es una empresa con su propia política de IA
Las empresas grandes suelen mandar a sus proveedores un cuestionario o un anexo con su política de IA. Antes de firmar, compara lo que te piden con lo que hace tu estudio. Si su política prohíbe ingresar datos de la empresa en cualquier herramienta de IA, la versión A suele ser compatible, porque lo que entra no permite identificar a nadie. Si su política prohíbe usar IA en absoluto, la cláusula tiene que decir eso, y tu equipo tiene que saberlo.
Lo que no conviene es firmar el anexo del cliente y seguir trabajando como siempre. Hay un modelo de política interna para que todo el estudio trabaje igual en política de uso de IA en empresas.
Corresponsales, peritos y otros estudios: la cadena del secreto
Muchos encargos pasan por más manos que las del estudio: un corresponsal en provincias, un perito contable, un estudio extranjero. Cada uno puede usar IA a su manera. Si tu cláusula promete que los datos del cliente no llegan a la IA, conviene pedir lo mismo a quienes trabajan contigo en el encargo, por escrito.
La cláusula en las igualas y asesorías permanentes
En una asesoría permanente o iguala mensual, la cláusula va una vez en el contrato marco y se aplica a todos los asuntos. Conviene agregar que el estudio avisará si cambia de herramienta o de método, y revisar la cláusula una vez al año.
Los datos de la contraparte y de terceros
La cláusula protege al cliente, pero los expedientes traen datos de mucha más gente: la contraparte, los testigos, los trabajadores de la empresa cliente, los hijos en un proceso de familia. Esas personas no firmaron nada con el estudio y, sin embargo, sus datos también están protegidos por la Ley 29733. Qué piden esa ley y la Ley 31814 cuando usas ChatGPT, Claude o Copilot con datos de terceros está en inteligencia artificial y protección de datos.
Por eso el punto 2 de la versión A habla de los datos que permitan identificar a EL CLIENTE o a terceros. No es un detalle de redacción: si el estudio tapa el nombre del cliente y deja el de la contraparte, el problema se mueve de lugar, pero sigue ahí. La regla práctica es tapar a todas las personas por igual, sean clientes o no.
Las preguntas que hace el cliente al leer la cláusula
Cuando el cliente lee la cláusula por primera vez, casi siempre pregunta lo mismo. Conviene tener las respuestas listas:
- «¿La IA va a hacer mi caso?» No. La IA ayuda a ordenar, redactar y revisar. La estrategia, los escritos y las decisiones son del abogado, que responde por ellos.
- «¿Mis datos van a estar en internet?» Con la versión A, no: a la herramienta llega el texto con etiquetas, y los datos reales se quedan en las computadoras del estudio.
- «¿Me van a cobrar menos por usar IA?» Depende de cómo cobre el estudio. Si cobras por hora, el ahorro de tiempo se nota en la cuenta; si cobras por encargo, se nota en la rapidez. Lo que no conviene es prometer un descuento en la cláusula.
- «¿Puedo pedir que no la usen?» Sí, y se deja por escrito, como explicamos abajo.
Revisar la cláusula una vez al año
Las herramientas de IA cambian rápido, y sus condiciones de privacidad también. Una cláusula escrita hoy puede quedar desactualizada en un año, sobre todo la versión B, que nombra un proveedor y unas condiciones concretas. Fija una fecha al año para revisarla, junto con la política interna del estudio, y guarda las versiones anteriores con su fecha. Si un cliente pregunta qué decía la cláusula cuando firmó, vas a poder mostrarlo. Y si el estudio tiene una póliza cyber, revísala en la misma fecha: qué cubre cuando la fuga viene de una IA lo contamos en seguro de ciberseguridad.
Antes de firmar: una revisión de cinco minutos
Antes de mandar el contrato con la cláusula, revisa que lo que dice sea cierto hoy en el estudio:
- ¿Todos los que van a trabajar en el encargo saben qué se puede pegar en una IA y qué no?
- ¿Hay una forma de tapar los datos que no dependa de la memoria de cada persona?
- ¿Las herramientas que usa el estudio están en una lista, con cuenta de la empresa?
- ¿Alguien revisa todo lo que sale con apoyo de la IA antes de llegar al cliente o al juzgado?
- ¿La política de privacidad del estudio dice lo mismo que la cláusula?
Si alguna respuesta es «no», arréglalo antes de firmar o cambia la cláusula. Prometer en un contrato algo que el estudio no hace es peor que no prometerlo.
Si el cliente no acepta la cláusula
Puede pasar. Algunos clientes prefieren que su caso no pase por ninguna herramienta de IA, aunque los datos estén tapados. Es una decisión válida y conviene respetarla: anótala en el contrato («EL ESTUDIO no usará herramientas de inteligencia artificial en el presente encargo») y asegúrate de que todo el equipo que trabaja en ese caso lo sepa.
Cómo presentar la cláusula al cliente
No la escondas en la letra chica. Explícala en una frase al presentar el contrato: «Usamos IA para trabajar más rápido, pero tus datos no le llegan: los cambiamos por etiquetas en nuestras computadoras antes de usarla, y todo lo que produce lo revisa un abogado». Dicho así, la cláusula es un argumento a favor del estudio, no una advertencia.
Más sobre cómo trabaja un estudio con Nonimo está en IA para estudios jurídicos.
Y cómo funciona Nonimo por dentro, y por qué a nosotros no nos llega ningún texto, lo contamos en nuestra página de seguridad.
Lo de arriba resume normas peruanas y no reemplaza la opinión de un abogado sobre tu caso concreto.
Nonimo es el software que hace esto en tu propia computadora: tapa los nombres, los correos y los datos de tus clientes antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu computadora.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el contrato de locación de servicios del abogado?
Es el contrato por el cual el abogado se obliga, sin estar subordinado al cliente, a prestar sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de una retribución. Lo regula el Código Civil en los artículos 1764 a 1770. En la práctica también se le llama contrato de honorarios profesionales.
¿Es obligatorio avisarle al cliente que el estudio usa IA?
Ninguna norma peruana lo exige de forma expresa hoy a un estudio de abogados. Pero conviene hacerlo: genera confianza, muchos clientes empresa lo piden en su propia política de IA y, si los datos del cliente llegaran a la herramienta, entraría en juego la Ley 29733. La forma más simple es una cláusula en el contrato.
¿Qué dice el Código de Ética del Abogado sobre la inteligencia artificial?
Nada de forma expresa. Pero dos de sus deberes se aplican directamente: el secreto profesional, que protege la información del cliente conocida por cualquier medio, también el electrónico, y la diligencia y competencia, que piden verificar lo que la IA devuelve antes de usarlo.
¿Se puede pactar cuota litis en el Perú?
Sí, con reglas. El Código Civil prohíbe a los abogados adquirir derechos sobre los bienes en litigio en que intervienen (artículo 1366, inciso 6), y el Código de Ética recoge esa prohibición con la excepción del pacto de cuota litis celebrado por escrito antes de intervenir en el proceso. La cláusula de IA es independiente de cómo se calculen los honorarios.
¿Qué versión de la cláusula conviene usar?
La versión en la que los datos se tapan antes de usar la IA, porque es la más fácil de cumplir y de explicar: a la herramienta no llegan nombres, números de documento ni domicilios. La otra versión, en la que los datos sí llegan, exige conocer las condiciones del proveedor y obtener la autorización expresa del cliente.
¿Qué hago si el cliente no acepta que use IA?
Respetarlo y dejarlo por escrito en el contrato: «EL ESTUDIO no usará herramientas de inteligencia artificial en el presente encargo». Asegúrate de que todo el equipo que trabaja en el caso lo sepa, incluidos los practicantes.