[nonimo]
ES
Descargar la app

Cláusula de IA en el contrato de servicios profesionales

· Escrito y mantenido por Nonimo

Usar inteligencia artificial para redactar, resumir o revisar ya es parte del día en un despacho jurídico, una contaduría o una agencia. Lo que muchos todavía no hacen es contárselo al cliente, y la pregunta llega tarde: cuando el cliente lo pregunta, o cuando un dato suyo aparece donde no debía, algo que la ley puede tratar como una vulneración de seguridad de datos personales.

Una cláusula corta en el contrato de prestación de servicios profesionales lo resuelve antes. Esta guía explica dónde se apoya en la ley mexicana, qué tiene que decir y te deja el texto listo para copiar, en dos versiones.

¿Hay que avisarle al cliente que usas IA?

Ninguna ley mexicana pide, con esas palabras, avisarle al cliente que usas inteligencia artificial. La obligación aparece por otro lado: por los datos personales.

La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), publicada en el DOF el 20 de marzo de 2025, define el tratamiento como cualquier operación con datos personales, manual o automatizada, y en la lista caben usarlos y comunicarlos. Pegar el expediente de un cliente en un chat es tratar sus datos, y ese tratamiento tiene que caber en lo que dice tu aviso de privacidad. Lo desarrollamos en la guía sobre la LFPDPPP y la inteligencia artificial.

Para los abogados hay una referencia más directa. Los lineamientos de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, de octubre de 2025, piden en su apartado de transparencia informar al cliente sobre el uso de herramientas de IA en su caso, sobre todo si el uso no es rutinario o si implica compartir información con sistemas externos, aunque sea de forma anónima. Y piden explicarle los beneficios, los riesgos y las limitaciones.

En la práctica, avisar es también una ventaja comercial. Un cliente que sabe que usas IA y cómo cuidas sus datos confía más que uno que se entera por su cuenta.

Qué dice el Código Civil Federal del contrato de servicios profesionales

El Código Civil Federal regula este contrato en el libro cuarto, segunda parte, título décimo, capítulo II, «De la Prestación de Servicios Profesionales», artículos 2606 a 2615. Es un capítulo corto y deja casi todo a lo que pacten las partes. Tres artículos importan aquí:

El código no exige una forma especial para este contrato ni dice nada sobre herramientas de trabajo. Por eso una cláusula de IA no rompe nada: es una estipulación más. Si tu contrato se rige por el código civil de tu estado, busca su capítulo de prestación de servicios profesionales.

Si eres abogado, contador u otro profesionista con título, la Ley Reglamentaria del Artículo 5.º Constitucional, relativa al ejercicio de las profesiones, que rige en la Ciudad de México y en asuntos del orden federal, añade en su artículo 33 que el profesionista está obligado a poner todos sus conocimientos científicos y recursos técnicos al servicio de su cliente. Una herramienta de IA bien usada es, precisamente, un recurso técnico.

La cláusula de IA para el contrato, en dos versiones

La diferencia entre las dos versiones está en un solo punto: si los datos del cliente llegan a la herramienta o no. Elige la que describa lo que de verdad haces.

Versión A: los datos se ocultan antes de usar la IA

CLÁUSULA [X]. USO DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA
ARTIFICIAL.
EL PRESTADOR podrá apoyarse en herramientas de
inteligencia artificial de proveedores externos
para redactar, resumir, traducir o revisar
documentos relacionados con los servicios.
Antes de usarlas, EL PRESTADOR sustituirá en su
propio equipo los nombres, domicilios, correos, CURP,
RFC y demás datos que identifiquen a EL CLIENTE o a
terceros por marcadores genéricos, de modo que esos
datos no se envíen a dichos proveedores.
Todo resultado obtenido con estas herramientas será
revisado por EL PRESTADOR antes de entregarse, y
EL PRESTADOR conserva la responsabilidad profesional
sobre los servicios en los términos de este contrato.

Esta versión es la más fácil de cumplir y de explicar. Le dice al cliente que usas IA, que sus datos no viajan y que tú respondes por el resultado. Para no prometer de más, la frase dice «sustituirá en su propio equipo»: describe lo que haces, no un resultado que no controlas.

Versión B: los datos llegan a la herramienta

CLÁUSULA [X]. USO DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA
ARTIFICIAL.
EL PRESTADOR podrá apoyarse en herramientas de
inteligencia artificial de proveedores externos
para redactar, resumir, traducir o revisar
documentos relacionados con los servicios. Para ello
utilizará únicamente cuentas contratadas a nombre de
EL PRESTADOR, cuyas condiciones excluyan el uso de la
información para entrenar modelos.
EL CLIENTE reconoce que la información que se
introduzca en dichas herramientas será tratada por
sus proveedores en los términos del Aviso de
Privacidad de EL PRESTADOR.
Todo resultado obtenido con estas herramientas será
revisado por EL PRESTADOR antes de entregarse, y
EL PRESTADOR conserva la responsabilidad profesional
sobre los servicios en los términos de este contrato.

La versión B obliga a más trabajo fuera del contrato: tienes que revisar las condiciones del proveedor, verificar que tu aviso de privacidad cubra ese tratamiento y, si los datos son financieros o sensibles, pensar en el consentimiento. Antes de elegirla, revisa qué hace ChatGPT con tus datos o la guía de la herramienta que uses.

Qué no conviene prometer

Hay frases que suenan bien y no se pueden sostener. «Los datos nunca salen de la oficina», si usas la versión B. «La herramienta cumple con la LFPDPPP», porque eso no depende de ti. «El documento queda anónimo», porque cambiar nombres por marcadores que luego se revierten no es lo mismo que la disociación que define el artículo 2 de la LFPDPPP. Lo explicamos en la disociación de datos personales.

La frase que sí se puede firmar describe lo que haces, dónde lo haces y quién revisa.

El aviso de privacidad: la otra mitad

El contrato y el aviso de privacidad cumplen funciones distintas. El contrato dice cómo vas a trabajar. El aviso, según el artículo 15 de la LFPDPPP, dice qué datos tratas, para qué finalidades, qué opciones tiene el titular para limitar su uso y cómo ejercer sus derechos.

Con la versión A, el aviso casi no cambia: los datos identificables no llegan a ningún proveedor de IA. Puedes añadir una línea que diga que usas herramientas de IA con los datos personales previamente ocultos en tu equipo.

Con la versión B, revisa dos cosas. Primero, que la finalidad esté entre las que el cliente conoce. Segundo, si el proveedor funciona como tercero y no como persona encargada, el artículo 35 pide que el aviso incluya una cláusula sobre si el titular acepta o no la transferencia. Qué tiene que decir el aviso, punto por punto, está en aviso de privacidad e inteligencia artificial.

Un texto breve para el aviso, versión A:

Para elaborar algunos documentos podemos apoyarnos
en herramientas de inteligencia artificial. Antes de
usarlas, sustituimos en nuestros equipos los datos
que permiten identificarle por marcadores genéricos,
por lo que esos datos no se comunican a los
proveedores de dichas herramientas.

Cómo adaptarla a tu giro

Despachos de abogados. Además de la cláusula, el secreto profesional pesa más que en cualquier otro giro: el artículo 36 de esa misma Ley de Profesiones obliga a guardar estrictamente el secreto de los asuntos que confían los clientes. Lo tratamos a fondo en el secreto profesional del abogado y la IA.

La parte práctica para abogados, con un ejemplo, está en IA para despachos de abogados.

Contadores. Estados de cuenta, constancias y declaraciones son datos financieros, y la LFPDPPP pide consentimiento expreso para tratarlos, salvo excepciones. Con la versión A te ahorras ese frente. Lo aterrizamos en IA para despachos contables.

Agencias y consultoras. Lo que pegas en la IA suele ser información de negocio del cliente más que datos personales: ventas, campañas, bases de prospectos. La cláusula sirve igual, y conviene sumarle una línea sobre la información confidencial del cliente, no sólo sobre sus datos personales. Si ese cliente te manda un cuestionario de seguridad antes de contratarte, aquí tienes las respuestas modelo sobre IA.

Cumplir la cláusula sin depender de la memoria

La versión A sólo vale si se cumple cada vez, también un viernes a las siete con prisa. Para eso hicimos Nonimo: una app para Windows y Mac, con extensión para el navegador, que en tu computadora cambia por marcadores los nombres, los correos, la CURP, el RFC y la fecha de nacimiento y el domicilio cuando van rotulados, antes de que pegues el texto en ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot. Cuando copias la respuesta y presionas la misma tecla, los datos regresan a su lugar.

Lo que Nonimo no cambia por sí solo, como un número de cuenta o de expediente, lo cambias tú por una etiqueta antes de pegar. Así la cláusula describe algo que pasa de verdad en cada computadora del despacho. Para archivos completos, nuestras herramientas web hacen lo mismo con un PDF, un Word o un Excel.

Y para que todo tu equipo trabaje igual, la cláusula se acompaña de una política de uso de IA en la empresa, que es su versión hacia dentro.

Nonimo es el software que hace esto en tu propia computadora: oculta nombres, CURP y RFC antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu computadora.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que avisarle a mi cliente que uso inteligencia artificial?

Ninguna ley mexicana lo pide con esas palabras. Pero si los datos personales de tu cliente llegan a una herramienta de IA, la LFPDPPP pide que ese uso quepa en las finalidades de tu aviso de privacidad y, si hay transferencia, que el aviso lo contemple. Para abogados, la Barra Mexicana recomienda en sus lineamientos de octubre de 2025 informar al cliente sobre el uso de IA en su caso.

¿Qué debe contener un contrato de prestación de servicios profesionales?

El Código Civil Federal lo regula en sus artículos 2606 a 2615 y deja casi todo a lo que acuerden las partes: la retribución se fija de común acuerdo, se pueden incluir las expensas y el artículo 2610 dice dónde y cuándo se pagan los honorarios. Lo habitual es describir el servicio, los honorarios, la forma de pago, la vigencia, la confidencialidad y el tratamiento de datos personales.

¿Dónde va la cláusula de IA: en el contrato o en el aviso de privacidad?

En los dos, con funciones distintas. El contrato dice cómo vas a trabajar y qué te comprometes a cuidar. El aviso de privacidad dice qué haces con los datos personales, para qué finalidades y a quién se comunican. Si tus herramientas de IA reciben datos identificables, el aviso tiene que reflejarlo; si los datos se ocultan antes, el contrato lo cuenta y el aviso casi no cambia.

¿Si uso IA sigo siendo responsable del trabajo?

Sí. El artículo 2615 del Código Civil Federal dice que quien presta servicios profesionales responde ante quien lo contrata por negligencia, impericia o dolo. Que un borrador lo haya escrito una IA no cambia quién firma ni quién responde, por eso la cláusula de ejemplo incluye la revisión humana de todo lo que se entrega.

¿Tengo que nombrar la herramienta de IA en el contrato?

No es obligatorio. Puedes referirte a herramientas de inteligencia artificial de proveedores externos. Nombrarla es más transparente, pero te obliga a actualizar el contrato si la cambias. Una salida práctica es nombrarla en un anexo o en tu aviso de privacidad y dejar el contrato con una referencia general.

¿Hay que cambiar los contratos que ya están firmados?

Si empiezas a mandar datos identificables de asuntos en curso a una herramienta que no figuraba en tu aviso de privacidad, lo prudente es avisarle al cliente antes, por escrito, con un anexo o una comunicación. Si ocultas los datos antes de pegar, el cambio es menor y basta con incluir la cláusula en los contratos nuevos.

Herramientas

Elige el tipo de archivo y cambia por marcadores los datos de tus clientes antes de mandarlo. Sin registro y en un minuto.

Todas las herramientas →