· Escrito y mantenido por Nonimo
Censurar un PDF es sacarle los datos que no deben circular antes de entregarlo, publicarlo o pasárselo a una IA: el nombre de una persona, su correo, su celular, su dirección. Hacerlo a mano es lento y se presta a errores, porque un rectángulo negro dibujado encima parece censurar y no saca nada. Con la herramienta de esta página subes el PDF y en segundos lo descargas con los datos personales cambiados por etiquetas, listo para revisar y entregar.
Funciona con contratos, demandas, derechos de petición, actos administrativos, facturas y hojas de vida. No guardamos tu documento. Te lo devolvemos en PDF y, si te sirve más, en Word o en TXT. Si el original es un .docx, puedes tapar los datos del Word directamente sin pasarlo antes a PDF.
Cómo censurar un PDF en línea, paso a paso
1. Sube el PDF
Arrastra el documento a la herramienta o elígelo con el botón. No guardamos ni el archivo ni su texto. Si el PDF pide contraseña, la herramienta no lo puede abrir: ábrelo tú, copia el texto y pégalo en la herramienta de texto y CSV.
Si el PDF es un escaneo, es decir, fotos de páginas sin texto que se pueda seleccionar, la herramienta también lo lee y te devuelve un PDF nuevo con el texto tapado.
2. Revisa lo que se tapó
La herramienta cambia cada dato personal del documento, como un nombre, un correo, un celular o una dirección, por una etiqueta que dice qué había, y te lo enseña marcado para que lo revises.
Como cada etiqueta dice qué tipo de dato había, el documento se sigue entendiendo: quien lo lee sabe que en ese lugar iba una dirección o un correo, sin saber cuál. Si la misma persona aparece en la primera página y en la firma, las dos veces lleva la misma etiqueta.
En la lista de lo que se tapó puedes destapar un tipo de dato o abrirlo y elegir uno por uno. Y si ves algo que debería ir tapado y no lo está, selecciónalo en el documento y haz clic en Tapar.
3. Descarga el PDF censurado
Descárgalo en PDF, Word o TXT. Siempre que se puede, el PDF sale con la misma página de antes y las etiquetas donde estaban los datos. Si no se puede, sale un PDF de texto corrido, y la herramienta te lo dice. En los dos casos el archivo es nuevo: debajo de las etiquetas no hay nada, porque el dato ya no está.
Si el original llevaba firma digital, campos de formulario o era un PDF/A, la copia censurada ya no los lleva: los conserva solo el original que tienes en tu computador. Tiene sentido, porque una firma digital certifica un documento que ya no es el mismo.
Revísalo antes de entregarlo: cada dato tapado se marca en pantalla y se deshace con un clic. Quien conoce el expediente sabe si algo más identifica a alguien, como un cargo único o un número de radicado; si es así, selecciónalo y haz clic en Tapar.
Así sale un radicado censurado
Un derecho de petición dirigido a una entidad, con datos de ejemplo. Esta es la salida real de la herramienta:
ANTES
Radicado de petición
Solicitante: Camila Rincón Vanegas
Dirección: Calle Inexistente 0, Bogotá
Correo: cliente@example.com
Celular: +57 300 000 0000
Asunto: solicitud de copia del acta de la asamblea de copropietarios.
DESPUÉS
Radicado de petición
Solicitante: [PERSONA_1]
Dirección: [DIRECCION_1]
Correo: [CORREO_1]
Celular: [TELEFONO_1]
Asunto: solicitud de copia del acta de la asamblea de copropietarios.
Datos de ejemplo: el nombre es inventado, la calle no existe, el celular es de ceros y example.com es un dominio reservado para ejemplos.
El asunto queda como estaba, porque no identifica a nadie y es justo lo que se publica o se analiza. Lo que se va es quién es la peticionaria.
En un considerando de un acto administrativo, con el nombre arriba y la dirección dentro del texto corrido, pasa algo parecido:
ANTES
Solicitante: Camila Rincón Vanegas
CONSIDERANDO que la solicitante, con domicilio en Calle Inexistente 0, Bogotá, radicó una petición el 3 de septiembre y pidió respuesta al correo cliente@example.com.
DESPUÉS
Solicitante: [PERSONA_1]
CONSIDERANDO que la solicitante, con domicilio en Calle [DIRECCION_1], Bogotá, radicó una petición el 3 de septiembre y pidió respuesta al correo [CORREO_1].
Fíjate en un detalle: la palabra «Calle» y la ciudad quedaron a la vista. Si quieres que tampoco se vean, selecciónalas en el documento y haz clic en Tapar.
Censurar un PDF: lo que de verdad saca el texto
Censurar un PDF parece fácil, y es donde más documentos fallan. Un PDF no es una foto de una página. Es una lista de instrucciones: escribe estas letras aquí, dibuja esta línea allá. Cuando le pones un rectángulo negro encima a un nombre, el programa agrega una instrucción más que se pinta encima y lo tapa en la pantalla. Las letras siguen en el archivo.
Basta con seleccionar el texto, copiarlo y pegarlo en otro lado para que el nombre salga completo. Lo mismo hace cualquier programa que extraiga el texto del PDF, incluidos los buscadores y los chats de IA. Por eso un PDF mal censurado es peor que no publicarlo: parece protegido y no lo está. Y si ya subiste a ChatGPT un PDF así, conviene saber qué guarda y por cuánto tiempo.
Hay cuatro gestos que se confunden:
| gesto | qué hace | ¿censura? |
|---|---|---|
| Dibujar un rectángulo negro | pinta una forma encima del texto | no: el texto sigue debajo |
| Resaltar en negro | cambia el color de fondo del texto | no: el texto se copia igual |
| Agregar un comentario | guarda una nota aparte del contenido | no |
| Censurar de verdad | saca el texto y deja un recuadro o una etiqueta | sí |
La herramienta de esta página hace lo cuarto: no esconde el texto debajo de nada, lo cambia. Por eso lo que copias del PDF censurado es exactamente lo que ves.
Tachar un PDF en negro: cómo comprobar que quedó bien
No necesitas ningún programa especial. Con cualquier PDF que vayas a entregar, censurado por ti o por otra persona:
- Ábrelo y selecciona todo con Ctrl+A (o Cmd+A en Mac).
- Cópialo y pégalo en el Bloc de notas o en un correo nuevo que no vas a enviar.
- Busca cada dato que debería estar tapado con Ctrl+F: el apellido, las primeras cifras del celular, el nombre de la calle.
Si alguno aparece, el PDF no está censurado. Con el que descargas de aquí no aparece nada, porque en el lugar del dato va la etiqueta.
Los editores que sí censuran, y su trampa
Algunos editores de PDF de pago tienen una función de censura o de redacción que saca el texto de verdad. El problema es que funciona en dos pasos: primero marcas las zonas y después aplicas la censura y guardas. Si te olvidas del segundo paso, o guardas antes de aplicarla, el archivo queda con los recuadros dibujados y el texto debajo. Es el error más común, y no se ve a simple vista.
Con cualquier página que encuentres buscando «censurar PDF gratis», haz la prueba de copiar y pegar de arriba antes de confiar en el resultado. La herramienta de esta página hace las dos cosas a la vez: encuentra los datos y los saca. Y como el PDF que descargas es un archivo nuevo, tampoco lleva los metadatos del original, como el autor o el programa con el que se hizo.
Anonimizar un PDF gratis, escaneado o desde el celular
Muchos PDF que llegan a una firma o a una ventanilla de radicación no tienen texto: son fotos de páginas, tomadas con un escáner o con el celular. En esos casos no hay letras que seleccionar, y un recuadro negro encima sí tapa la imagen. Pero muchos escáneres y aplicaciones reconocen el texto solos y lo guardan en una capa invisible debajo de la imagen, para que se pueda buscar. El recuadro tapa la imagen y no toca esa capa: el dato se sigue copiando.
La herramienta también lee un PDF escaneado, lo tapa y te devuelve un PDF nuevo en el que lo tapado queda tapado también en la imagen. Revísalo con más cuidado que uno digital: en una página torcida o con poca luz, un apellido puede leerse mal y escaparse.
Desde el celular funciona igual. Toca el botón para elegir el PDF, espera unos segundos y descarga el resultado. Lo único que cambia es que en una pantalla pequeña cuesta más revisar el documento entero, así que si es largo conviene abrir el resultado en el computador antes de enviarlo.
Versión pública de un documento: lo que pide la ley colombiana
En Colombia hay dos normas que, cada una a su manera, piden que un documento salga con partes tachadas.
La primera es la Ley 1712 de 2014, de transparencia y acceso a la información pública. Su artículo 18 permite negar el acceso a la información pública clasificada cuando puede dañar, entre otros, el derecho a la intimidad de una persona. Y su artículo 21, sobre divulgación parcial, dice qué hacer cuando solo una parte del documento está protegida: hacer una versión pública que mantenga la reserva únicamente de la parte indispensable. Es decir, la entidad no puede negar el documento entero porque tenga el nombre de un ciudadano adentro; tiene que tachar ese dato y entregar lo demás.
La segunda es la Ley 1581 de 2012, la de protección de datos personales. Su artículo 4 incluye el principio de acceso y circulación restringida, que dice que los datos personales, salvo la información pública, no pueden estar disponibles en internet u otros medios de divulgación masiva, salvo que el acceso sea técnicamente controlable. Y el principio de seguridad pide medidas para evitar la consulta o el uso no autorizado. Si una firma envía a un tercero un contrato con los datos de las partes que ese tercero no necesita, está entregando más de lo necesario.
Ninguna de las dos dice con qué programa se tacha. Lo que sí está claro es que un tachado que se deshace con copiar y pegar no cumple ninguna.
Qué datos se tachan en una versión pública
Los que identifican a una persona particular y no forman parte de lo que se tiene que publicar: el nombre de un peticionario o de un denunciante, su número de cédula, su dirección, su correo, su celular. Lo que hace a la gestión de la entidad, como el nombre del funcionario que firma o el valor de un contrato, en general no se tacha. La decisión final es del área jurídica o del responsable de atender las solicitudes de información de cada entidad.
Para una alcaldía, el caso típico es la respuesta a un derecho de petición o el expediente con quejas de ciudadanos que alguien pide copiar. Cómo trabajar esos documentos con IA sin exponer a nadie lo contamos en la página para alcaldías.
La leyenda de lo tachado
Cuando una entidad entrega un documento tachado, lo habitual es que agregue una nota con lo que se tachó y con qué fundamento. La herramienta no escribe esa nota ni decide el fundamento. Lo que sí hace es que cada etiqueta diga qué tipo de dato había: un nombre, un correo, una dirección. Armar la lista de lo tachado es cuestión de leer el documento.
Para qué se usa en la firma, la inmobiliaria o la IPS
La misma necesidad aparece en muchos lados:
- Firmas de abogados que anexan contratos, sentencias o escritos y deben entregar copias sin los datos de terceros, o que quieren que una IA resuma un expediente sin enviarle los nombres de las partes. Para ellas está la página para firmas de abogados.
- Contadores públicos que comparten facturas, certificados o papeles de trabajo con nombres, NIT y direcciones de sus clientes.
- Inmobiliarias que envían un contrato de arrendamiento como modelo sin los datos del arrendatario anterior ni del codeudor.
- IPS y consultorios que remiten un resumen sin el nombre del paciente o lo usan en una presentación.
- Recursos humanos, con hojas de vida y desprendibles de nómina que se comparten con un comité o se suben a una IA para filtrar candidatos.
- Notarías que comparten un modelo de escritura sin los datos de los comparecientes.
Antes de subir el PDF: cuatro preguntas
- ¿Quién lo va a leer? No es lo mismo un PDF que va al portal de transparencia que uno que va a la contraparte de un proceso o a una IA. Cuanto más abierto el destino, más hay que tachar.
- ¿Qué necesita saber? Si el destinatario necesita el valor y las fechas pero no quién firmó, todo lo que dice quién firmó sobra.
- ¿Hay alguien más en el documento? El codeudor, el cónyuge, el testigo, el vecino que firmó la queja también son personas, y se olvidan más fácil que el titular.
- ¿Hace falta enviarlo entero? Si el documento va a una IA, muchas veces basta con copiar la cláusula o el párrafo que te interesa y pegarlo, ya tapado. Cuanto menos texto sale, menos hay que revisar.
Si vas a pasar el PDF a una IA, la lista completa de lo que conviene sacar está en qué datos no compartir con ChatGPT.
Si el PDF ya salió sin censurar
Pasa. Si ya enviaste el PDF con los datos a la vista, lo primero es saber a quién y por qué canal, y pedir que lo borren si se puede. Si salió de tu empresa y llevaba datos de clientes, puede ser un incidente de seguridad, y en la guía de incidentes de seguridad con datos personales contamos qué hacer y a quién avisar.
Si lo subiste a un chat de IA, borrar la conversación ayuda, pero no siempre basta. Para la próxima, el orden es al revés: primero se censura, después se envía.
Otros formatos, la misma idea
Si el documento todavía no es un PDF, no hace falta convertirlo:
- un contrato o un memorial en .docx se tapa en la herramienta de Word;
- una hoja de cartera o de nómina, en la herramienta de Excel;
- una presentación con casos de clientes, en la herramienta de PowerPoint;
- un CSV exportado de un sistema o un TXT, en la página de texto y CSV.
Y si lo que quieres es dejar el documento a la vista pero marcado para que no se use para otra cosa, ponerle una marca de agua al PDF que diga para quién y para qué es la copia es otro camino, que se puede sumar a la censura.
Lo que hace la herramienta con tu PDF
No guardamos tu documento, y no hace falta crear una cuenta.
La herramienta sirve para un documento suelto. Si censuras PDF todos los días, la app de Nonimo lo hace en tu computador. Las demás herramientas gratuitas están en la página de herramientas de Nonimo.
Nonimo es el software que hace esto desde tu propio computador: tapa los nombres, los correos y los celulares de tus clientes antes de que el texto llegue a ChatGPT. Sin cuenta, y la app lo hace sin que los datos de tus clientes salgan de tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo censurar un PDF en línea?
Sube el PDF a la herramienta de esta página, espera unos segundos y revisa el resultado: los datos personales, como nombres, correos, celulares o direcciones, salen cambiados por etiquetas como [PERSONA_1] o [CORREO_1]. Léelo entero, tapa a mano lo que falte con el botón Tapar y descárgalo en PDF, Word o TXT. No necesitas crear una cuenta.
¿Cómo tachar un PDF en negro para que no se pueda leer?
Tachar de verdad es sacar el texto, no taparlo con un dibujo. Un rectángulo negro dibujado encima solo esconde el dato en la pantalla: si alguien selecciona y copia, el dato aparece completo. La herramienta de esta página saca el texto y pone una etiqueta en su lugar, así que lo que copias es lo que ves.
¿Un recuadro negro en el PDF borra el dato?
No. El recuadro es una forma más que se dibuja encima del texto, y el texto sigue en el archivo. Para comprobarlo, abre el PDF final, selecciona todo, cópialo en el Bloc de notas y busca cada dato con Ctrl+F. Con el PDF que descargas de aquí no aparece nada, porque el dato ya no está.
¿Qué datos tapa la herramienta en un PDF colombiano?
Nonimo tapa los datos personales de un PDF colombiano, como nombres, correos, celulares y direcciones, y te los enseña marcados para que los revises. Si quieres ocultar algo más, como un número de radicado o una placa, selecciónalo y haz clic en Tapar antes de entregar el documento.
¿Sirve para entregar una versión pública de un documento?
Sirve para la parte pesada: encontrar y sacar los datos personales de un documento largo. El artículo 21 de la Ley 1712 de 2014 pide hacer una versión pública que mantenga la reserva solo de la parte indispensable. Qué se reserva y con qué fundamento lo decide el área jurídica de la entidad; la herramienta te ahorra buscar cada dato a mano.
¿Funciona con un PDF escaneado?
Sí. La herramienta lee el escaneo, lo tapa y te devuelve un PDF nuevo en el que lo tapado queda tapado también en la imagen. Revísalo con más cuidado que uno digital: en una página torcida o con poca luz, un apellido puede leerse mal.
¿Se guarda mi PDF?
No. No guardamos ni el PDF ni su texto, y no hace falta crear una cuenta.